viernes 20 de enero

el culebron megaupload

Es el tema del día. En los medios de comunicación, tertulianos que no sabían ni que Megaupload existía hasta esta mañana se atreven a dogmatizar sobre el tema. Ya dijo David Bravo que los tertulianos están haciendo mucho daño en la opinión pública actuando como lobby, a veces involuntario, al servicio de los que se oponen a que cambie el modelo actual de distribución cultural. Y claro, al cabo del día se escuchan un montón de tonterías:

Tontería 1: El argumento del sofista
“Que no puedas pagar por la canción/libro/película no justifica que te lo descargues. Yo quiero un Ferrari y no entro en el concesionario a robarlo.”

Pues mire usted señor tertuliano, aunque nos quiera hacer ver que los dos casos son los mismos y que el razonamiento que vale para uno vale para otro, no es así. La grandísima diferencia, del tamaño de un Ferrari, es que en el caso del coche impide que un cliente potencial adquiera el vehículo que usted ha robado y obliga a la fabrica de Maranello a fabricar otro que lo sustituya.

En cambio, si me descargo una película de Rapidshare, estoy haciendo una copia de un contenido digital, que no es más que una ordenación caprichosa de una larga ristra de unos y ceros en mi disco duro. Mi descarga no impide que un cliente potencial adquiera la obra de forma legal y el creador no tiene que hacer ningún esfuerzo para reparar el presunto daño realizado.

Como ve, querido tertuliano, no es lo mismo. Ya, ya se que lo que viene ahora es que sí que estoy haciendo un daño, el famoso lucro cesante…

Tontería 2: El argumento del lucro cesante
“Cada vez que te descargas una canción/libro/película estás evitando que el creador gane X euros.”

Este argumento se basa en la absurda suposición de que “una descarga” equivale a “una venta menos”. Verá, querido tertuliano, en el disco duro tengo miles de canciones y cientos de películas. Muchas de ellas no las he escuchado nunca y es probable que algunas nunca pasen por el reproductor. Pero vaya, algo parecido me pasa con los libros que he adquirido pasando por caja y seguro que no soy el único. Es una suerte de Síndrome de Diógenes cultural endémico de una sociedad que produce más de lo que podemos consumir. Sólo con esto, ya desmontamos su argumentación de que una descarga equivale a una venta menos, pero vayamos un poco más allá.

Reconozco que cuando hace algo más de un año se estrenó Buried en el cine no me llamó demasiado la atención y se cayó de la cartelera sin que la viera. Pocos meses después, vi Buried en el salón de casa tras haber provocado un presunto “lucro cesante” y me pareció una propuesta muy interesante. Resultado: estoy pendiente de la próxima película de Rodrigo Cortés, Red Lights, que se estrenará el 2 de marzo en España y que seguramente veré en el cine. Es decir, un presunto “lucro cesante” va a generar un lucro contante y sonante, que no se hubiera producido de no existir el primero.

Son muchos los consumidores que descubren directores, actores y músicos mediante actos de presunto “lucro cesante” y posteriormente van a conciertos o se interesan por los nuevos trabajos del creador. Es decir, creo que no me equivoco mucho cuando afirmo que en muchas ocasiones “una descarga” equivale a “una venta más”.

Tontería 3: El argumento del estoicismo (o de la inmutabilidad de la realidad)
“Si hay que esperar varios meses entre el estreno en cines de una película y la posibilidad de verla en casa, pues se espera. Yo también quiero un iPhone4 y estoy en lista de espera porque todo el mundo lo quiere.” (sic)

En lo del iPhone no me voy a meter, porque después de tantos minutos de hablar sin pensar es normal que en algún momento se desbarre del todo.

Actualmente, entre que una película se estrena en los cines y se edita en formato físico pasan varios meses. Si una persona no quiere o puede ir al cine, por la razón que sea, está condenada a esperar varios meses hasta poder ver la película en el salón de casa. Esto provoca que al día siguiente del estreno haya quién esté dispuesto a consumir un screener de calidad aberrante porque quiere ver la película sin pasar por el cine. A día de hoy es posible tecnológicamente lanzar las películas a la vez en el cine y para el consumo doméstico, ya sea en formato físico o digital. ¿Por qué no se hace? ¿Por qué ese empeño de “la industria” en darle ventajas a la competencia “pirata”? Ya, ya… es por los cines. ¿Por qué entonces esta obstinación por sostener una industria de forma artificial? Esto me lleva al siguiente argumento…

Tontería 4: El argumento de Helen Lovejoy (¿Es que nadie va a pensar en los niños?)
“No podemos acabar con los tiempos entre el estreno en el cine y la edición en DVD porque estaríamos condenando al sector de los exhibidores a la muerte.”

Pese a que el precio de la entrada haya subido un 36% en los últimos siete años, voy regularmente al cine. Creo firmemente que, salvo que te gastes un montón de dinero y pongas el salón de casa al servicio de la reproducción de películas, no hay nada comparable a la experiencia de ver una película bien proyectada en un cine. La inmersión que me proporciona la sala a oscuras no la encuentro en el sofá de casa. Sin embargo, son muchas los exhibidores que proyectan mal, que no mantienen adecuadamente los equipos, que no respetan en definitiva el producto, y pese a ello suben el precio de la entrada año tras año. Y esto lo hacían con la seguridad de que los espectadores tenían que pasar por taquilla si no querían esperarse varios meses antes de ver la película. Hasta ahora.

Ahora que han perdido la batalla contra las páginas que ofrecen estrenos para descargar (con calidad entre horrible y aceptable), ¿no sería el momento de acabar con la exclusividad del estrenos en cines? A mi modo de ver, esto sólo puede ser una buena noticia para el espectador que va a las salas de cines, que pasará a ser un cliente cuidado y respetado, y no tan sólo un potencial comprador de palomitas.

Además, si sector de la salas de cine desaparece (espero que no), será porque se ha acabado su tiempo. También desaparecieron los fabricantes de carros, los serenos, los barberos y los pregoneros. Cosas de los avances tecnológicos. Lo que no tiene sentido es mantener un sistema sin cambios cuando la tecnología actual permite mejorarlo de forma sustancial.

Pese a todo no voy a defender Megaupload. No me cabe duda de que sus dueños se lucraban haciendo uso del trabajo de otros. Y me parece mal. Sin embargo. leo que el FBI les acusa de provocar unos daños a la industria del entretenimiento por un valor de 386 millones de euros en concepto de material difundido de forma ilícita y que gracias a la publicidad han amasado una fortuna de 135 millones de euros. Entonces se me ocurre que si los dueños de los contenidos montaran su propio “Megaupload legal” podrían embolsarse cientos de millones de euros…

Vaya,Y eso si que es todo un lucro cesante.

viernes 11 de noviembre

once

Son las 11:11:11 del 11/11/11

Un momento digno del Rey de los (H)unos, que no se repetirá hasta dentro de 100 años.

 

lunes 8 de agosto

standard & poor’s, you have fucked with the wrong guy

¿Quién califica a las agencias de calificación?

Así empieza el artículo de El País sobre la rebaja de la deuda americana por parte de la agencia de calificación Standard & Poor’s y es la pregunta que hacen muchos desde hace algún tiempo.

¿Cómo es posible que una agencias que repartían “triples A” mientras que la economía global se acercaba a borde del abismo sigan teniendo crédito a día de hoy? Han demostrado tener la misma capacidad de anticipación que La Bruja Lola y sin embargo son capaces de hacer tambalearse los mercados tan sólo con bajar una calificación de sobresaliente a notable alto. Han jugado con la economía de Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia, poniéndolos entre la espada y la pared. Han obligado a estados soberanos a realizar enormes recortes sociales con la amenaza de ponerles mala nota y por tanto dificultarles el acceso a financiación. Y todo ello, desde un lujoso despacho en París o New York.

Hasta ahora.

Porque mientras que han vapuleado a los peces más pequeños del acuario han mantenido su crédito más o menos intacto, pero ahora se han metido con el Tío Sam y eso son palabras mayores.

El viernes pasado, Standard & Poor’s anunció que rebajaba la calificación de la deuda de los Estados Unidos desde “AAA” a “AA+” y las agencias de información empezaron a echar humo a cuenta de la noticia. Y tanta polvareda se levantó que un representante de la agencia declaró que no esperaba una reacción estrepitosa de los mercados, ya que se trataba de una medida anticipada.

Que la agencia corriese a emitir esta matización a la rebaja en la confianza de la deuda estadounidense se explica porque el mismo viernes el Tesoro de EEUU dudaba de los cálculos realizados por la agencia. Y claro, que el Tesoro de EEUU ponga en cuestión tus cálculos (tenga o no razón) no es cosa de risa.

No me extrañaría que a partir de ahora las agencias de calificación sufrieran una estrategia de acoso y derribo por parte de la administración de Obama. La verdad es que resulta un poco molesto que hasta que no se han metido con el más grande no se haya cuestionado seriamente el papel de las agencias, pero por algún sitio hay que empezar.

 

martes 26 de julio

‘In Time’, el tiempo se convierte en dinero

La próxima película del neozelandés Adrew Niccol, director de Gattaca y guionista de El Show de Truman, se llama In Time y parte de una premisa muy curiosa. En un futuro no muy lejano, se ha descubierto una forma de detener el envejecimiento. Pero claro, esto provoca un problema grave: la población aumenta a un ritmo insostenible. La solución pasa por cambiar el sistema económico y sustituir el dinero por tiempo de vida.

Todas las personas se desarrollan normalmente hasta los 25 años. A esa edad se detiene su envejecimiento y se le otorga un año de vida, tiempo que se refleja en un contador en su brazo. Si ese contador llega a cero, mueres. Si antes se trabajaba por dinero, ahora se trabaja por aumentar el tiempo que queda en la cuenta atrás. Con esto, los millonarios son virtualmente inmortales y el tiempo es un bien que se puede dar o robar.

Sin duda, el planteamiento es muy atractivo, aunque me da un poco de miedo que la película se convierta en una sucesión de persecuciones y disparos. Esperemos que Niccol no nos decepcione. La película se estrena a finales de octubre en Estados Unidos.

perpetrado por @ 26/07/11 23:01
Esto es: Cine

lunes 20 de junio

Titular de La Razón: Media Europa está indignada

Si hay una portada de periódico que te anime la mañana, sin duda es la de La Razón, que desborda ingenio y siempre oculta más de lo que los ojos ven. Y la portada del día después del 19J no ha sido una excepción. Dejando a un lado el posible caso de manipulación de la fotografía de portada, que parece que se trata de un error (es que ya nos tienen acostumbrados a su mal dominio del Photoshop), me llama mucho más la atención el titular de hoy:

O más bien la falta de titular, ya que sólo aportan dos cifras: el número de votantes de las elecciones del 22M y el número de asistentes a las manifestaciones convocadas en toda España el 19J. Aunque sospecho que desde el periódico intentan establecer una comparativa entre el número de votantes y el número de manifestantes, despreciando o incluso ridiculizando el número de éstos, me extraña que no se posicionen claramente en contra del movimiento.

Hay que irse al artículo interior para confirmar que parece que sí, que la cuestión es ridiculizar el número de asistentes, ya que el titular es que la protesta del movimiento 15M se quedó en familia:

Pero en realidad, se trata de una cortina de humo para contentar a lector habitual. Pensemos que el concepto de familia es sagrado para un rotativo como este, así que, mientras que simulan mantener su línea editorial, lanzan un sutil mensaje de apoyo a los indignados al denominarlos como “familia”. ¿A qué mayor reconocimiento se puede aspirar por parte de La Razón?

La cifra de 35.000 asistentes en Madrid sale de la agencia Lynce, que se dedica a contar asistentes a las manifestaciones y a la que La Razón le da total crédito. El mismo periódico informa de ello:

El 7 de marzo de 2010, la misma agencia Lynce cifró los asistentes a la manifestación pro vida y contra el aborto celebrada en Madrid en menos de 10.000 personas (exactamente 9.726 personas), mientras que los organizadores cifraron esa asistencia en 600.000 personas.

La portada de La Razón entonces sí que llevaba un titular claro, “España no calla ante el aborto”, y hablaba de cientos de miles de personas en un centenar de ciudades:

Es decir, si las 9.726 personas que contó Lynce el 7 de marzo de 2010 representan a toda España, las 125.000 que contaron ayer dan para 12 Españas que, habitante arriba habitante abajo, dan para llenar lo que hay desde Portugal hasta Alemania holgadamente.

Por ello, creo firmemente que La Razón trata de forma sutil de equiparar el movimiento 15M al multitudinario evento en contra del aborto del año pasado en el que España entera se manifestaba en a favor de la vida. De hecho, el titular que querría haber usado el director del diario y que finalmente se ha quedado en elipsis es el siguiente:

Media Europa está indignada

Quién lo hubiera dicho… ¿está La Razón escorando a la izquierda?