El otro día, daba a entender aquí que, en realidad, no sabemos muy bien a qué obedece la epidemia de violencia doméstica que padecemos. Apuntaba que, quizá, la sensación de pérdida de poder sea un elemento importante a la hora de desencadenar este sinsentido, pero el hecho es que no sabemos qué produce esta desgracia ni, por tanto, qué remedio ponerle, salvo insistir en la educación, el respeto, etc.
Pues bien, lo veo en El Mundo y, para mi desgracia, doy crédito. Ya se sabe: a río revuelto… Y, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y que está fresco el revuelo de los últimos atentados domésticos, van y se apuntan al bombardeo…
Por lo visto, Rodríguez se compromete a convocar “en la primera semana como presidente del Gobierno” una conferencia de presidentes autonómicos “extraordinaria y urgente” e idear un plan conjunto para luchar contra la violencia machista.
Rajoy dice que será “implacable y absolutamente contundente” contra la violencia doméstica… “Voy a dar esa batalla, la batalla contra la barbarie”, manifestó Rajoy, y apuntó que se necesitan policías especializados, jueces especializados, medios telemáticos y mucha prevención.
Llamazares anunció que en la próxima legislatura su grupo parlamentario propondrá una revisión “a fondo” de la ley contra la violencia doméstica para incluir medidas de carácter social, cultural y laboral.
Comprendo que estos ilustres, en campaña electoral, tengan que hablar del tema, pero, ¿me quieren decir qué van a hacer los señores presidentes autónomos en su “conferencia”? ¿Qué pintan los policías, los jueces “especializados” (¿en qué?), los medios telemáticos y la Biblia en verso? ¿A qué santo viene la “revisión a fondo de la ley…” y de qué medidas me habla Llamazares, asi en abstracto?
Tal como yo lo veo, falta un diagnóstico de la situación: solo tenemos una noticia detrás de otra, pura empiria. Es imposible, entonces, buscar medidas eficaces (puesto que no sabemos qué tenemos que “medir”). Es obvio que la legislación, y menos la de carácter penal, no soluciona situaciones, sino que sanciona hechos… ¿Son nescientes o tienen una cara más dura que el cemento?

