La verdad es que no acabo de creérmelo, porque es difícil ser tan idiota. Según El País, el pavo que se dedicó a repartir estos folletos publicitarios por un barrio de Badalona no es ningún quinceañero, sino que tiene nada menos que 32 años.
El muy melón no sólo pone un plano de donde vive, sino que además dice hasta como se llama. Ya imagino la escena: los policías silbando al lado de la ventana hasta que apareció el experto en marketing. Vamos, que sólo le faltaba el 3×2.

















Sin duda, el buen hombre se preocupa de la salud infantojuvenil: “no venir lo menore”, aunque también se protege: “no llamar la atensión o no su vendo na”… Y ahora que nos metemos en campañas electorales, podría ficharlo algún partido. No me negarán que un programa electoral de esa guisa sería un éxito… Al menos ese sí llamaría la “atensión”.
Este es un crack, esta a la altura del pirata de la alameda que ante lo bién que le iba el negocio los domingos con los juegos piratas decidió poner una tienda con su local y todo…
Menudos cracks…