Sí, érase una vez un banco… Este cuyo logotipo (propiedad evidente de la entidad, como todos los pantallazos que aparecen a continuación… no hace falta decirlo) aparece a la derecha. Un banco internetero dependiente del principal banco del país…
Y el tal banco está lo que se dice de fiesta por su undécimo cumpleaños, razón por la que hace una cándida e ilusionante oferta:
Quien esto escribe fue cliente del extinto y transformado Patagon, que antes ya había sido openbank, pero canceló su cuenta hace ya unos años, por lo que, en la actualidad no es cliente de la entidad. En consecuencia, si quien esto escribe quiere ser cliente de la misma, será obviamente nuevo cliente. Así que, ni corto ni perezoso, me dispuse a celebrarlo y unirme de nuevo a la clientela de openbank. Para ello, fui siguiendo las instrucciones de la página, rellenando el sin fin de casillas que aparece en estos casos. ¡Cuál no sería mi chasco cuando, al final, me aparece esta otra pantalla…
¡Ridiela!, díjeme. Así que llamé por teléfono y la persona que me atendió puso todo su interés en explicarme lo obvio: que yo había sido cliente y que, en consecuencia, ya no era nuevo, indicándome, eso sí, que mandase un correo electrónico a la dirección: ayuda@openbank.es. Les aseguro que lo hice… pero no obtuve respuesta. Así que, ya lo saben, para la entidad en cuestión, según para qué, un excliente siempre será cliente antiguo…












