La web de Telecinco anuncia la presencia de doña Ana Obregón en su serie Hospital Central.
Evidentemente, me parece muy bien que, para una serie de televisión, contraten a una señora que, entre otras cosas, es actriz (según ella misma dice), si es que esa actriz se ajusta a su producción, ya saben, esa que presenta el servicio de urgencias de un hospital cuyo posible parecido con el servicio de urgencias de un hospital de verdad es pura coincidencia…
Lo que ya no parece tan de recibo es que anuncien la intervención de la actriz Obregón de este modo:

Cabe que, en el guión, doña Ana Obregón haga de una ficticia “Ana Obregón”, que represente a una ficticia “bióloga”. No es admisible (por aquí comenté algo al respecto) que la cadena en cuestión mienta para hacer más “atractivo” un producto de dudoso valor. La señora Obregón no es bióloga. Por su edad, la licenciatura en Biología de la señora Obregón debe de ser de los últimos años 70 del siglo pasado y, a juzgar por su variada trayectoria profesional, dudo mucho que tenga idea de la Biología actual y, desde luego, no ejerce en ese campo.
Me admira a este respecto que El Mundo también presente así la cuestión:

No sé por qué me da en la nariz que a los profesionales de ese periódico no les haría lo que se dice gracia que, para referirnos al señor Jiménez (D. Ginés), ya saben, el conocido como sheriff de Coslada, hablásemos del “periodista” de Coslada… es licenciado en Periodismo…
¡Ah!, se me olvidaba, yo no soy biólogo…










Con tanto repetir que Ana Obregón es bióloga y hacer chistes al respecto, están cansando y quemando a muchísimos estudiantes de Biología o biólogos de verdad. Es muy triste que abusen de eso…
Existen muchas palabras que designan profesiones y a su vez la titulación necesaria para ejercerla (en general porque es necesaria tener una titulación concreta para poder ejercer en dicha profesión). Por ejemplo: ingeniero, físico, psicólogo, farmacéutico, maestro, médico o biólogo.
Si bien, la profesión de esta mujer es “actriz” o “empresaria”, su titulación es de Licenciada en biología, y por lo tanto es “bióloga”.
Tengo amigos licenciados en biología y se autodenominan “biologos” aunque no estén trabajando en el sector actualmente y nadie le parece mal. Al igual que psicólogos que trabajan en institutos de profesor y se siguen definiendo como “psicólogo”.
¿Por qué no se mide con el mismo rasero a esta mujer (que por cierto no me cae especialmente simpática)?
Otra cosa es que si quisiera dedicarse a la biología debería reciclar sus conocimientos; pero no dudo que ella sepa más y mejor de biología que muchos de los que leen este tipo de comentarios
Jamarier, no estoy de acuerdo en que una titulación sea equiparable con una profesión. De hecho, no lo es, con independencia de que un titulado en lo que sea quiera llamarse de un modo o de otro. Precisamente por eso los títulos, a excepción de los de ingenierías, mencionan la disciplina o conjunto de disciplinas y no la “profesión”.
Se da el caso, además, de que licenciados y doctores en determinados campos no lo son en la profesión que ejercen: muchos psicólogos en ejercicio, por ejemplo, son licenciados o doctores en Filosofía y Ciencias de la Educación.
Es más, en España, el ejercicio profesional está regulado legalmente por la adscripción a un colegio profesional, que son entidades de derecho público y privado al mismo tiempo. Solo en algunas comunidades autónomas se admite (aunque está en litigio) que los profesionales no colegiados pero al servicio de las administraciones, ejerzan como tales. En consecuencia, legalmente, solo pueden autodenominarse profesionales de la disciplina que sea quienes estén legalmente habilitados para ello, y eso no lo da la titulación.
Por último y en un terreno puramente lingüístico, cabe acudir a la definición del diccionario de la RAE.
Por esa razón, me parece que el uso de una denominación profesional para aludir a un título universitario no sea correcta, sobre todo cuando la profesión auténtica de la persona de que se trate sea otra muy diferente.
A ello hay que añadir lo que me parece un uso “mediático” improcedente, no solo porque me parezca abusivo utilizar de reclamo la profesiòn de alguien (“Fulano, policía, mató a su compañera…”) para llamar la atención de los lectores.
En fin, no son más que opiniones, pero son las que han motivado el post.
Saludos.