Me considero un gran seguidor del baloncesto en todas sus variedades (ACB, NBA, eurobasket, etc.) y he visto algunos partidos que fueron auténticos robos (el tapón ilegal de Vrankovic a Montero fue de libro y en las pistas griegas y turcas he visto de todo). Puedo entender el sentimiento de frustración de los jugadores cuando sabiendo que han dado todo lo que tenían y mereciendo la victoria se vuelven a casa derrotados (la historia no se acuerda de segundos puestos). Deben entrarte ganas de romperle las piernas al árbitro y de cagarte en “to’loquesemenea”, pero lo que no se puede hacer bajo ningún concepto es lo siguiente
El angelito en cuestión es Darko Milicic, jugador serbio que el próximo año militará en los Memphis Grizzlies (compañero de Gasol y Navarro) y estas declaraciones las hace después de perder contra Israel y decir adiós al eurobasket. No pude ver el partido, pero aunque hubiera sido un tongo esto no se puede hacer. Lo único gracioso del tema es que sólo le han multado con 10000 dólares (cobrando 7 millones de dólares al año no creo que tenga problema para pagarlo).













Me encanta lo que dice un periodista serbio: “Los subtítulos que se han visto por Internet son muy suaves. El serbio tiene una riqueza léxica para los insultos que es intraducible”.