Ginés Morata Pérez es doctor en Biología por la Universidad Complutense de Madrid y profesor de investigación del Centro de Biología Molecular “Severo Ochoa”, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universidad Autónoma de Madrid, y, desde 1996, presidente del Consejo de Participación del Parque Nacional de Doñana. Es especialista en genética del desarrollo, dedicándose más en concreto al estudio de la arquitectura biológica de la Drosophila melanogaster, cuyo estudio genético facilita el conocimiento de la biología del desarrollo humano y, en un futuro, servirá para darnos información sobre procesos celulares de regeneración de órganos.
Peter Lawrence es doctor por la Universidad de Cambridge y, desde 1969, es miembro permanente del equipo de científicos del Laboratorio de Biología Molecular de dicha Universidad. Sus trabajos sobre el desarrollo genético de la Drosophila melanogaster, mosca que comparte el 60% del genoma con todas las especies animales, incluida la humana, tienen una importancia fundamental, pues el análisis de esos genes compartidos constituye el eje central del estudio de las enfermedades humanas de fuerte componente genético.
El Jurado del Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2007 ha acordado por unanimidad conceder el premio, conjuntamente a ambos científicos, porque sus trabajos
Evidentemente, no pretendo “dar una noticia”. Hoy lo publica medio mundo. Solo es una especie de humilde tributo a dos científicos. Pero hay dos cosas que me han llamado poderosamente la atención, en una época en la que, popularmente al menos, se confunde con una facilidad pasmosa (¿por ignorancia, quizá?) la ciencia básica con sus aplicaciones y tecnologías derivadas.
Según dice El Periódico de Catalunya, “Morata,…, se confesó ‘fascinado’ por su trabajo de descubrir por qué las células tumorales progresan y eliminan las sanas, aunque matizó que con ello no se va a curar ‘ni muchísimo menos’ el cáncer en humanos.” El mismo periódico dice que Lawrence considera que este tipo de premios pueden estimular a los jóvenes científicos y añade: “Es importante que a la gente joven se le recuerde cuál es el propósito de la ciencia. No se trata solo de publicar en los periódicos o de convertirse en famoso. Se trata de investigar la naturaleza“. Las cosas de la ciencia…












