
¡Menuda le ha caído al bueno de Martínez Camino, el potavoz de la Conferencia Episcopal Española!
Todo el mundo se está haciendo eco de las cosas que dice la Nota de ls CCVII Comisión Permanente de la CEE.
Personalmente, no me escandaliza su contenido. Es el lógico, teniendo en cuenta su procedencia. Es obvio que los obispos católicos no están de acuerdo con muchas iniciativas legislativas del gobierno y es lógico que se le opongan. No se olvide que sus seguidores no son pocos y tienen perfecto derecho a hacer de su capa un sayo… siempre y cuando también nos dejen capa a los demás.
Por otra parte, hay que reconocer que lo que dice la “nota” no coincide en todo con lo que se dice que dice, en concreto en el tema del terrorismo (véase aquí, por ejemplo). Tampoco me extraña que los políticos, en el ejercicio de sus funciones, no “sepan” leer muy bien (aquí el inefable Pepe Blanco, por ejemplo) y mucho menos si están preocupados (que lo están) por la posibilidad de que los apeen de sus poltronas.
Lo que de verdad no entiendo es que los obispos católicos no acaben de entender que la legislación de un país con un régimen parlamentario, no confesional, no puede basarse en lo que ellos interpreten que es correcto y, encima, por decreto. La misma razón que asiste a sus seguidores para actuar de acuerdo con sus enseñanzas la tenemos otros para no hacerlo.
El único modo correcto de actuar en una sociedad que quiera tender a ser “abierta” es tratar de convencer. Lo demás solo conduce a enfrentamientos inútiles.












