Dicen los manuales que las “ofertas públicas de adquisición” son maniobras capitalistas para lograr beneficios empresariales… Es lógico que, si una empresa ve posibilidades de ampliar su negocio, obtener mayores beneficios y reducir proporcionalmente sus gastos, y tiene la capacidad económica para comprar otra empresa, lo haga… Así, Gas Natural (por cierto, la web de Gas Natural está pensada para IE…) lanza su OPA para comprar Endesa. Tampoco carece de lógica que esta última se “defienda” de la operación de la primera. Hasta ahí, todo “normal”… Por otra parte, es lógico que el estado, una de cuyas misiones en el papel es la de proteger a los ciudadanos, vigile esas operaciones, sobre todo cuando se trata de empresas de servicios públicos y, para colmo, se incluyen en un sector “estratégico”… Hasta aquí, también todo “normal”…
Entonces, ¿por qué se oye hablar tanto de una operación de los “catalanes” para hacerse con una empresa “española”? Hay algo anómalo en todo esto para que en la calle se oigan cosas así… y se oyen. ¿Quién ha “movido” la especie? El caso es que, detrás de Gas Natural están nada menos que La Caixa (”Caja de Ahorros y Pensiones de Barcelona”), la mayor caja de ahorros de Europa, y Repsol YPF; de hecho, los logotipos de ambas entidades aparecen en la parte inferior de la web de Gas Natural. La Caixa, como todas las cajas de ahorro españolas, porque así está establecido por la legislación, tiene vínculos estrechos con el poder político, es accionista importante de Gas Natural e, indirectamente, lo es de Endesa en una proporción mucho menor. Por su parte, CajaMadrid (”Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid”), la segunda caja de ahorros de España, con las vinculaciones correspondientes con la Comunidad Autónoma de Madrid, gobernada por el Partido Popular, es la principal accionista de Endesa, con el 9% del capital. En consecuencia, sí hay motivos para la “especie” lanzada…
Por su parte, el gobierno español ha manifestado con toda claridad y con hechos que apoya la OPA de Gas Natural sobre Endesa. Sostiene el gobierno que, al tratarse de un sector “estratégico”, es bueno que se constituya un gran grupo multinacional, pero español, y tiene que defender que siga en manos españolas… Si esto es así, el gobierno estará de acuerdo con la postura mantenida por el Banco de Italia con respecto a la OPA de Unipol sobre la Banca Nazionale del Lavoro, en perjuicio de la del BBVA, porque, ¿qué más estratégico que el dinero…?
A todas estas, el primer partido de la oposición dice que el resultado de la hipotética fusión Gas Natural-Endesa sería un monopolio en la práctica (lo que no deja de tener su parte de verdad en España) y que, cuando llegue al poder, lo “desmontará”, y deja entrever que la operación tiene que ver con favores recibidos por el gobierno del llamado tripartito catalán y, ¿cómo no?, de la bestia negra del mismo: ERC. Desde luego, hay que señalar a este respecto que, si esta OPA tuviere éxito, las arcas de la Generalidad de Cataluña saldrían beneficiadas al tener Gas Natural la sede social en Barcelona.
Entre todos estos avatares, surge la otra OPA sobre Endesa, la de la alemana E.On. Por lo visto, Angela Merkel, canciller de la República Federal Alemana, había llamado al presidente del Gobierno Español para anunciarle la operación. El Mundo saca a relucir las “casualidades publicitarias”, presuntamente relacionadas con E.On, de Endesa, casualidades desmentidas por el presidente del Consejo de Administración de ésta. En la Junta General de Accionistas, el mismo presidente del consejo de Endesa pide a los accionistas que no acudan a ninguna de las OPAS… El Gobierno Español manifiesta que no va a facilitarle el camino a E.On. El Partido Popular se rasga las vestiduras y dice que el gobierno se inmiscuye en unas operaciones empresariales. El gobierno responde diciéndole al PP que parece que prefiere a los alemanes, en vez de a los catalanes…
Según parece, la última (por ahora) es que Gas Natural mejorará su oferta para superar la de E.On.
En todo esto, hay muchas cosas que, a vista de profano, no cuadran… vamos, que parecen “maquiavélicas”. La primera es la que ya he mencionado de convertir unas operaciones empresariales extremadamente complejas en una pugna callejera y evidentemente absurda de “españoles contra catalanes”. La segunda y no menos oscura es la razón de que una empresa de menor valor, radicada en Barcelona, aspire a “comerse” otra de valor superior, radicada en Madrid, contando, no ya con las bendiciones, sino con el impulso manifiesto del gobierno y la paralela inquina del primer partido de la oposición. La tercera es la reacción extremadamente favorable de este último partido al intento de adquisición anunciado por una empresa alemana de la que es accionista el estado alemán, el cual, para colmo, impide operaciones de este tipo sobre compañías alemanas; o sea. los defensores de la libre empresa privada defienden, al mismo tiempo, la “desprivatización parcial” de una empresa privada española, dejándola en manos de una nación que no deja hacer lo mismo con sus empresas… (¡de locos!, ¿no?).

