Dicen que este documento rige, por ahora al menos, la vida y milagros de los españoles…
El artículo 14 del documento en cuestión proclama que:
Parece que tan solemne declaración no debe de cumplirse en exceso… Así, las Cortes aprobaron la llamada “ley de igualdad”, una denominación un poco excesiva, como puede comprobarse si se atiende a su verdadero título: Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres. Solo se ocupa de un aspecto de la igualdad, que no es poco, pero no lo es todo.
Lo mismo cabría decir con respecto al excesivo título del más reciente ministerio, porque, bien visto, el Ministerio de Igualdad no se ocupa de todos los aspectos de la igualdad constitucional, sino del mismo que la ley anterior.
En realidad, la perplejidad a la que alude el título del post tiene que ver con otro aspecto de la igualdad, del que no se ocupan ni la “ley de igualdad” ni el ministerio de lo mismo… y es una lástima. Leía ayer este titular de El Mundo:

Aunque, según el presidente Rodríguez, la economía española no esté en crisis, sino que el país tiene “dificultades económicas importantes” (o sea, en crisis, acepciones 2, 4, 6 y 7), parece muy conveniente la receta del presidente… Lo malo es que sea para los próximos Presupuestos… Porque, también ayer, vi este otro titular:

Uno se pregunta qué especialísimas necesidades de comunicación tienen las señorías correspondientes, precisamente cuando pasamos por “dificultades económicas importantes”… Desconozco si algún grupo de ambas cámaras ha puesto el grito en el cielo… pero lo dudo.
Si a esto se añade este otro articulito de 20 minutos, este post de Jorge Valín Weblog y el artículo al que este hace alusión, de El Mundo, comprenderán, sin duda, mi perplejidad e, incluso, mi incapacidad para interpretar el citado artículo 14 de la Constitución…









