Al leer el título, a lo mejor creen que me refiero al famoso Special Air Service británico, pero no, ¡qué va! La cosa tiene que ver con otro SAS, más de andar por casa…
Imagínese que, allá por las calendas de mayo de 2006, un médico especialista le dice que le citará para dentro de seis meses. Y, puestos a imaginar, imagínese que pasa más de un año y nadie le dice nada. Uno supone, con toda lógica, que a algún administrativo se le habrá traslectronado (porque, eso sí, todo está informatizado) su cita y se encamina al lugar para preguntar…
Al cabo de pocos días, recibe esto:
¡Mala pata! La fecha de la cita es justo aquella en la que tiene que estar en Katmandú, por el asunto de sus negocios nepalíes… Pero no hay problema: el SAS lo tiene todo previsto… ¡vamos! como si fuese el SAS. No hay más que mirar el papelín de arriba y se ve esa ristra de teléfonos adonde no hay más que llamar para que te solucionen el problema y, encima, te lo agradece otro enfermo (o enferma, aunque no lo diga el papelín)…
Siguiendo con la imaginación, ahora imagínese que llama a los teléfonos de marras… llama el lunes, llama el martes, llama… así sucesivamente. Llama a las 8:15, llama a las 9:00, llama… así sucesivamente… ¡Y que no hay ningún enfermo que te agradezca nada, oye!
Pero no está todo perdido. Con un poco de paciencia, en la página web del tan mencionado SAS puede encontrarse esto de la derecha, donde pone eso de “Atención al ciudadano”…
Antes de nada, tendrá que comprobar si entra dentro de la categoría de ciudadano (no vaya a ser que le pongan pegas)… y sí, puede que cuele. Así que, ni corto ni perezoso, llama a uno de los números de teléfono indicados… y también sí, le atienden… y, ¡oh, sorpresa!, la persona que amablemente le atiende le dice algo así: “Bueno, es que usted no habrá llamado a un teléfono que quizá no figure en la cita… ¿Aparece alguno que acabe en 9010?”
Usted se queda perplejo y balbucea algo así como: “Pues no, no…”
La amable persona que está al otro lado del hilo telefónico le dice: “Llame usted al 955 00 90 10. Allí está Carmen S. que es la responsable de ‘cita previa’…”
Naturalmente, usted llama, llama, llama… ¡Siga llamando, hombre (o mujer)!, ¡no se desanime!
¿A que pega la etiqueta de “Humor”?













Esta es la tonteria mas grande que he leido en internet y por cierto, no le pega nada la etiqueta de humor