Javi Moya pone en su blog un juego que casi tendría que ser nuestro juego oficial. Se trata de Flow, protagonizado por un bicho con pinta de organismo pluricelular sumergido en una zooglea, cuya misión en la vida es comerse a todos los bichos que son más pequeños que él para ir creciendo. Si nos encontramos bichos más grandes, tendremos que acabar antes con ellos para que se dividan en trozos que si podamos engullir. En fin, uno de esos juegos que te pican y que no puedes dejar de jugar hasta que lo acabas.
En realidad, hay otras variantes de este juego que usan peces como protagonistas. Tenemos este (¡cuidado que engancha!), este (con modo historia y todo) y este (igual que los anteriores pero con muchos más colorines).













