La respuesta es grande y amarilla: un autobús escolar es suficiente para frenar a esta bestia que no cuesta menos de 90.000 euros.
La respuesta es grande y amarilla: un autobús escolar es suficiente para frenar a esta bestia que no cuesta menos de 90.000 euros.
Los cual, por cierto, dice mucho (y bueno) acerca de la robustez y seguridad de los buses escolares al uso en EE.UU. y Canadá… Como eso pasase aquí…
Hay pululando curiosas ideas respecto a la seguridad de los vehículos. Si esa foto no es un montaje, que ya me extrañaría, no me gustaría ver a ese autobús chocando con algo aún menos permisivo que él -hormigón, una sequoya…- a unos “inofensivos” 60 Km/h. Nos íbamos a enterar de lo que es un pincho moruno, viendo al conductor.
Nada, nada; al euroNCAP, que es la biblia.