Un compendio de vitalidad, rebeldía, identidad mexicana, realismo, simbolismo, vigor. Una personalidad impresionante. Una obra que, por desgracia, no conocí hasta hace relativamente poco tiempo y por suerte, he tenido la fortuna de conocer. Es lógico que presente este particular tributo y recuerdo a Frida Kahlo, ¿no?
Precisamente, hace hoy 100 años que nació en Coyoacán (México) Magdalena Carmen Frida Kahlo y Calderón. Sin embargo y no por coquetería precisamente, ella decía que había nacido en 1910, el año en que comenzó la Revolución mexicana.
Aunque no voy a hacer una biografía de esta especialísima artista, porque hay multitud en la red, sí señalaré algunos aspectos que, en mi opinión, son fundamentales para comprender su obra.
Contrajo la poliomielitis a los 6 años, enfermedad que le dejó la pierna derecha mucho más delgada que la izquierda, lo que no le impidió practicar muy diversos deportes.
En 1922, se matriculó en la Escuela Nacional Preparatoria, en la que solo estudiaban 35 chicas. Allí se incorporó a una banda, enamorándose del cabecilla, Alejandro Gómez Arias. Entre otras cosas, traían a mal traer a los profesores. En la escuela conoció a quien sería su marido, el muralista Diego Rivera.
A los 16 años, el autobús en que viajaba chocó con un tranvía, resultando gravemente herida. Allí empezó su calvario médico-quirúrgico: 32 operaciones, diversas clases de corsés y distintos mecanismos de “estiramiento”.
En 1926, todavía convaleciente, pintó su primer autorretrato. Tras su recuperación, una amiga íntima la introdujo en los ambientes artísticos de México, entrando en contacto con la fotógrafa comunista Tina Modotti.
Aunque activamente bisexual, Frida contrajo matrimonio con Diego Rivera el 21 de agosto de 1929: “el Elefante y la Paloma”, como diría el padre de Frida, aludiendo a el porte de ambos cónyuges. Su relación fue un auténtico torbellino de emociones: amor, odio, aventuras con otros hombres y mujeres, unión creativa. Acabó en divorcio, aunque volverían a casarse, con resultados similares.
Poco después de su divorcio con Diego Rivera, en 1939, Frida Kahlo terminó un autorretrato que presenta “sus” dos personalidades: Las dos Fridas. Relaciona la “parte mexicana” con la “parte europea” de sí misma, que, repudiada desde la ascensión del nazismo en Alemania, corre el riesgo de perder toda su sangre.
A causa de sus lesiones, Frida no pudo tener hijos, circunstancia que le costó aceptar. Diego, a pesar de sus aventuras con otras mujeres, la ayudó en muchos aspectos. Sin duda, fue su mayor admirador. Frida, ¿cómo no?, fue la mayor crítica de Diego y el amor de su vida.
Entre 1937 y 1939 León Trotsky, el líder menchevique, estuvo viviendo con su mujer en la casa de Coyoacán. Frida tuvo allí un romance con Trotsky y, tras el asesinato de este, fue acusada del mismo. Estuvo detenida, pero acabaron dejándola en libertad.
En 1938, André Breton, el “padre” del surrealismo, calificó de surrealista la obra de Kahlo. Sin embargo, Frida diría más adelante: “Creían que yo era surrealista, pero no lo era. Nunca pinté mis sueños. Pinté mi propia realidad”.
En mi opinión, Frida Kahlo sí presentaba rasgos surrealistas, acaso tremendamente surrealistas, aunque extrañamente anclados en su realidad. He aquí con una muestra de lo que digo: La columna rota, una obra de 1944:

Frida Kahlo murió el 13 de julio de 1954 en la Ciudad de México. Como tanto Frida como Diego Rivera fueron miembros del Partido Comunista Mexicano, el día del entierro, cubrieron el féretro con la bandera del partido, hecho que suscitó muchas críticas, pero que probablemente cuadrara perfectamente con su personalidad.
En fin, sirva esto de recuerdo de esta impresionante mujer que nació el 6 de julio de 1907.














Fantastico articulo. Supongo que sabrás que mi compañero Juanjo ha enlazado en IGUALES este post junto a otros dos. Hay aspectos sobre la obra y la vida de Frida que posiblemente aborde más adelante, en un post especial sobre Mujer y Surrealismo.En concreto sobre el simbolismo y la temática de su pintura y también sobre su peculiar relación amor/odio con Diego Rivera.
Muchas gracias por lo de “fantástico” y me alegro de que haya “gustado”. A veces, se oye hablar de Frida Kahlo, pero me temo que suene más el nombre que su obra y, por supuesto, que su biografía. Eso es lo que me movió a escribir el post.
Por cierto, acabo de ver el “triple enlace” de IGUALES y estoy muy de acuerdo en que las tres mujeres son dignas de admiración. De nuevo, gracias por vuestra consideración.
Saludos.
ES BUENO QUE GENTE QUE EN VERDAD SEPA DE ARTE EXPONGA SUS IDEAS Y MAS HACIENDO RELEVANCIA A UNA ARTISTA TAN IMPORTANTE COMO FRIDA KAHALO….GRACIAS POR COMPARTIR TU CONOCIMIENTO ARTISTICO FABULOSO!!!