Me llamo Rojo

Hace casi dos años que comentaba aquí el premio Nobel de Literatura concedido a Orhan Pamuk. Hoy lo hago sobre un libro de Pamuk que me ha parecido genial: Me llamo Rojo, una novela… ¿completa? Solo puedo decir que me ha encantado.

Desde el punto de vista de cada personaje y, a veces, de objetos o animales, Pamuk va construyendo una preciosa historia de intriga, de amor, violenta, didáctica, psicológica, histórica, con la religión, las tradiciones, los riesgos de las aperturas y el poder como telón de fondo.

“Estoy muerto” es el título del primer capítulo y, con las reflexiones del muerto, el autor nos lanza un guiño (o así me lo parece), un guiño acerca de la muerte del pasado, que solo comprende el lector cuando se han ido sucediendo los avatares que configuran la novela.

Arte, costumbre, tradición, religión se unen en la obra de los ilustradores otomanos clásicos, que procuraban plasmar la “visión de Dios”. Por consiguiente, ninguna falta hacía la perspectiva ni, por supuesto, el retrato, producto, sin duda, de la vanidad… Pero el sultán quiere impresionar al dux de Venecia y, por eso, desea que lo retraten y que introduzcan la visión del hombre, la perspectiva, aunque, por supuesto, en secreto…

En torno a la disyuntiva entre lo antiguo y lo nuevo, de la mano de los ilustradores, nos introducimos en la vida de la Estambul del siglo XVI, con sus tensiones, sus “fundamentalismos”, sus terrores, y con el amor, que constituye el que, a mi modo de ver, es el gran eje de la novela.

El amor atraviesa de principio a fin la obra, una historia de amor de enorme complejidad, que abarca tiempos y espacios diferentes, circunstancias que marcan las relaciones entre los protagonistas, no exentas de tensiones, peligros, dudas y sexo. Me admira especialmente la riqueza, la naturalidad y la belleza de las descripciones de las multiformes prácticas sexuales: no se puede ser más explícito y menos “ofensivo”.

La trama se desarrolla, por tanto, en un tiempo y en un espacio determinados. Hay excursos referidos a momentos del pasado, pero la acción se concreta en Estambul y en cierta época. Con todo, la obra tiene, a mi juicio, un aspecto intemporal aunque concreto: las personalidades de los intervinientes. Son personajes exquisitamente dibujados y, aunque insertos en “su” medio histórico, son perfectamente actuales. Cuando miramos a nuestro alrededor, podemos encontrarnos con cualquiera de ellos… Y es que, si es cierto que los humanos hemos cambiado mucho lo que nos rodea, quizá la base de la conducta, las pasiones, los temores, las angustias, los anhelos de los humanos actuales no han cambiado apenas. Orhan Pamuk se nos muestra como un auténtico maestro al presentárnoslo.

En resumen, me parece una obra muy, muy recomendable, con la que el lector puede disfrutar considerablemente, a lo que contribuye no poco la cuidada traducción de Rafael Carpintero.

En cuanto al autor, Orhan Pamuk, me remito a lo dicho en el post dedicado al Nobel y a la reseña de Wikipedia. Sin duda, se trata de una persona intelectualmente inquieta: comenzó a estudiar Arquitectura, se graduó en Periodismo y escribe -a la vista está- admirablemente. Hay que destacar su sensibilidad y su fina percepción del comportamiento y los motivos de las personas, su no menos fina ironía y, quizá, cierto escepticismo.

Por supuesto, todo lo que aquí digo no son más que opiniones… Lean, lean, que merece la pena.

Me llamo Rojo. Orhan Pamuk (traducido del turco por Rafael Carpintero Ortega). Madrid: Alfaguara, 2003. ISBN: 9788420466187.

1 Comentario en 'Me llamo Rojo'

  1.  
    julio 25, 2008 | 20:08
     

    Me llamo Rojo…

    Buscáis algo para leer en estos días -del Premio Nobel Orhan Pamuk: Me llamo Rojo. el autor contruye una preciosa historia de intriga, de amor, violenta, didáctica, psicológica, histórica, con la religión, las tradiciones, los riesgos de las aper…

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