Parece que el señor Abrams (en realidad es Brannon Braga- gracias mad) ha cogido el gusto a jugar con el tiempo (y hasta el espacio). Si en Perdidos ha esperado cinco temporadas antes de retorcer la línea temporal, en su nueva serie, FlashForward, ha empezado desde el capítulo uno. Resumiendo (y no destripo mucho, porque ocurre en el principio del primer capítulo), cada una de las personas de la Tierra tiene una visión del mismo instante de tiempo situado seis meses en el futuro. De hecho, el protagonista de la serie se ve a sí mismo trabajando en este misterioso hecho, por lo que rápidamente se embarca en dicha investigación usando las pistas que ya estaba usando en su visión del futuro. Eso es una patada al principio de causalidad antes de que transcurran los diez primeros minutos de una serie de, supongo, muchas temporadas.

En FlashForward, lo que ha viajado en el tiempo es la información. Con esto, lo que tendrían que ser efectos de las acciones de los habitantes de la Tierra, se convierten en causa de sí mismos. Es decir, la línea temporal hace un bucle por el que los hechos del pasado son efectos de sus propias causas en el futuro, con lo que se convierten en causas de sí mismos. A partir de aquí, los guionistas pueden ceñirse a un universo determinista, en el que todo está escrito y nada puede cambiarse, o enfrentarse a las muchas paradojas que se van a producir cuando hechos del pasado imposibiliten efectos en el futuro, que a su vez eran causa de esos mismos hechos del pasado.
En el primer caso, puede ser divertido ver como los protagonistas luchan por cambiar el futuro que han visto para descubrir que no pueden, porque cualquier acto que produzca una paradoja simplemente no puede ocurrir, como predice el Principio de consistencia de Novikov. En el segundo, cualquier cosa será posible, entraremos en el terreno de las líneas temporales que se mueven entre universos posibles y, si Abrams ha leído a Greg Egan, incluso podría aparecer alguien capaz de manipular el colapso de la función de onda.
De lo que estoy bastante seguro es que durante todo el tiempo que dure la serie no vamos a enterarnos de lo que pasa, igual que ocurre con Perdidos y, en menor medida, Fringe. Supongo que algún día nos cansaremos del señor Abrams… o no.














Todo tus argumentos se derrumbaron desde el principio mi estimado, porque J.J. Abrams no ha sido parte de la serie…ni nada que tenga relación. De hecho fringe es de otro canal.