
Se trata de uno de esos aviones que llaman “ejecutivos”, o sea, pequeños, rápidos y para uso privado, el Phenom 300. Es brasileño, de Embraer, una marca que no solo dará que hablar, sino que ya está situada entre las primeras de la aviación comercial para distancias medias y cortas, así como en este nicho de la aviación privada.
Tiene 15,9 m. de largo, 16,2 m. de envergadura, 5 m. de altura y su peso máximo al despegue es de 7.950 kg.
Va equipado con dos motores Pratt & Whitney Canada PWC 535, cada uno de los cuales proporciona un empuje de 14,2 kN. La velocidad máxima prevista es de 834 km/h, con un techo de 13.716 m.
Como puede verse en el diagrama, el motor es turbofán, como es habitual por lo que suponen de reducción de consumo y de ruido.
Pero el motivo de este post no es hacerle publicidad del avión. No creo que los presuntos lectores vayan a comprar uno…
El pasado 29 de abril realizó su primer vuelo y eso es un acontecimiento muy importante para los equipos que han participado en su concepción diseño y construcción. Así que, como una especie de homenaje a ellos, les dejo aquí el vídeo (naturalmente promocional) de ese acontecimiento:
Lo vi en Flightstory.



En
Evidentemente, hay argumentos a favor y en contra, respectivamente apoyados por distintos partidos políticos. En contra están la izquierdsa y los socialdemócratas (que gobiernan en la ciudad) y que esgrimen la contaminación acústica y ambiental, así como el anacronismo de mantener un aeropuerto “creado” en tiempos de 


Como saben, soy un pelín aeroforofo y el 



