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lunes 12 de mayo

crítica: Indiana Jones y El Templo Maldito

A sólo diez días del estreno de la cuarta entrega del arqueólogo al que da vida Harrison Ford, vamos a hablar de la que fue su segunda aventura: Indiana Jones y El Templo Maldito. Es curioso que para algunos esta es la mejor de las tres películas “clásicas” y para otros, entre los que me incluyo, es la peor. Creo que la razón principal por la que algunas personas la consideran la mejor es porque está repleta de acción sin freno. Desde la escena de entrada en un club de China hasta la famosa escena del puente, no hay apenas un minuto de descanso. Es un continuo correr de un lado para otro y reparto de puñetazos non stop. Precisamente, esta es la razón por la que pienso que es la peor. El éxito de Indiana Jones se basa en la ajustada mezcla de aventura y acción, de escenas más reflexivas con otras en las que predominan las carreras y las tortas, y en El Templo Maldito hay mucho de lo segundo y nada de lo primero.

Otro gran fallo de esta entrega es el objeto buscado. La verdad es que si comparamos el Arca de la Alianza, o el Grial, con una piedra pulida que tiene tres rayas, el canto rodado pierde por goleada. La mitología que rodea al arca o al cáliz es suficiente para que la película eche a andar antes de que empiezen los créditos. En cambio, las piedras de Sankara, por muy mágicas que sean o muy exóticas que parezcan no tienen el empaque suficiente como para justificar una película completa. Y tanto es así que el doctor Jones no parte desde Estados Unidos en su búsqueda, sino que prácticamente se ve inmerso en ella por accidente. Quizás la historia de las piedras de Sankara hubiera valido para la entrada de una de las aventuras, pero desde luego no sirve para sostener una trama interesante.

Otro de los aspectos interesantes de la saga que se pierde es la dualidad Indiana vs Dr Jones, que imbuye al personaje del misterio de los superhéroes de capa y personalidad secreta. Aquí sólo veremos a Indiana y esto significa que la hora de las tortas dura toda la película. Además, el mapa con la raya roja sale solamente una vez, lo que significa que no hay mucha tela que cortar.

El resultado final es una película algo superficial, que intenta remontar una y otra vez con altas dosis de acción y alguna que otra escena sobrada de casquería. La chica es un adorno, el malo tiene tanto carisma como la piedra de las tres rayas y los indios con turbante no acojonan como los nazis. Las gracietas de Tapón animan a ratos y sólo hay dos o tres momentos verdaderamente memorables (la escena del puente y en la que Indy queda hipnotizado por beber la sangre de Kali Ma). Lo siento, pero la escena de las carretillas de la mina nunca me convenció y además ha envejecido regular.

Pero, pese a todo lo negativo que haya podido decir sobre Indiana Jones y El Templo Maldito, resulta que es entretenida y es mejor que muchas de las películas de supuesta acción de hoy en día, que vienen precedidas por semanas de promoción. Simplemente considero que es la peor de las tres entregas clásicas. Aunque con las otras dos joyas al lado, este no tiene porque ser un comentario muy negativo.

Me ha gustado: Las escenas del templo, con los sectarios cantando son bastante impactantes.

No me ha gustado: La cenita de delicias de la huerta. De pequeño me dió un poco de asquito y ahora que ya soy talludito la encuentro un tanto ridícula.

Lo mejor: En una película bastante más entretenida que la media.

Lo peor: Es algo superficial y no aprovecha el personaje como si se hace en las otras dos entregas.

Curiosidades: Miles. La chica de la película, Kate Capshaw, conoció a Spielberg en el rodaje. Siete años despues, en 1991, se casaron y siguen estándolo hoy en día. Para la escena de los bichos, rodearon a la pobre Kate con unos 2.000 especímenes. El cerebro helado de mono era en realidad una especie de crema con sirope de frambuesa.

Espectador recomendado: Aunque creo firmemente que es la menor de la saga (y así lo reconoce el propio Spielberg) es bastante entretenida y tiene la dosis suficiente de aventura como para enganchar a cualquier espectador.

viernes 9 de mayo

crítica: Iron Man

Quién se atreve a llevar a la pantalla grande a un superheróe de comic debe decidir entre hacer una película fiel a los guiones para papel o adaptar el personaje a la actualidad y construir la historia con un lenguaje más cinematográfico. Está claro que, con los millones que se mueven en estas producciones, la apuesta segura es la segunda, haciendo buena la máxima de que es mejor hacer una buena taquilla que te reconozcan como la mejor película del año.  El riesgo es que en la puesta al día del personaje, todo la magia que tenía en el papel puede perderse en el proceso, acabando con una producción que aburre a las ovejas y lo mejor que tiene que ofrecer son los efectos especiales (véase Los Cuatro Fantásticos).

Afortunadamente, con Iron Man han sabido dar con el punto justo entre una película espectacular y entretenida, y unos personajes que, sin ser Brando en El Padrino, son algo más que resultones. En especial, hay que destacar el Tony Stark que hace Robert Downey Jr, que parece que hicieron el personaje pensando en él. Y ya veremos cuando en la segunda entrega empiecen los problemas de Tony con la bebida, entonces es cuando lo va a bordar…

De hecho, la película funciona sorprendemente bien teniendo en cuenta que el director viene de firmar obras tan inclasificables como Elf y Zathura. Es posible que el hecho de que dos de los guionistas lo fueran también de Días de los Hombres explique que no flojee demasiado la trama, algo bastante común en las películas de superhéroes. Como siempre, el arranque es lo mejor que tiene Iron Man y mantiene al espectador enganchado durante un buen rato. Después la película divaga durante bastante tiempo con la mágica transformación moral del protagonista (tiempo suficiente para que Gwyneth Paltrow luzca a su Pepper Potts, que seguro hará las delicias de los más frikis), hasta llegar a un final un tanto precipitado y anodino, que no salva ni las tablas de Jeff Bridges, en el pellejo del malo de turno.

Aunque los efectos digitales están omnipresentes en la película, no son los protagonistas y se agradecen las dos o tres escenas escenas en las que podemos ver a Tony con su brillante armadura en acción. La relación con Potts aporta algo de picante a la historia, pero no pasa de un tonteo propio de quiceañeros. Lo cierto es que al final Tony Stark no es tan fiero como quisiéramos y se nota que abarcar el mayor sector de público posible era una de las prioridades. Y es que la transformación desde señor de la guerra hasta hippy pacifista es algo difícil de tragar.

En resumen, Iron Man es correcta y entretenida, pese a llegar a las dos horas de metraje. Robert Downey Jr es el actor perfecto para hacer de Tony Stark y buena parte del éxito de la película se basa en eso. En fin, que no estamos ante una candidata al León de Oro, pero ni falta que hace, ya que su única pretensión en entretener y eso lo hace con solvencia.

Me ha gustado: El arranque de la película.

No me ha gustado: Pese a todo, hubiera preferido un Tony Stark mucho más agresivo.

Lo mejor: Robert Downey Jr es Tony Stark.

Lo peor: Como en todas las primeras películas de superhéroes, lo que viene después de la presentación del personaje no vale demasiado.

Curiosidades: Quentin Tarantino se interesó en 1999 por el personaje, aunque al final pasó por varias manos hasta acabar en las de Jon Favreau.

Espectador recomendado: Es una película estrictamente de entretenimiento, sin mucho más que ofrecer. Si es lo que te apetece, vas a pasar un buen rato.

miércoles 23 de abril

crítica: Indiana Jones en Busca del Arca Perdida

El próximo 22 de mayo se estrenará en los cines la que será cuarta entrega de las aventuras del arqueólogo más famoso del cine. Veintisiete años (que se dice pronto) separan la primera entrega de la nueva Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal. En todos esos años Harrison Ford ha pasado de no llegar los cuarenta a acercarse peligrosamente a los setenta (que también se dice pronto). La verdad es que no tengo puestas muchas esperanzas en ella e incluso George Lucas avisa de que “la película no es la segunda venida de jesucristo” (sic). De todas formas, el mito es tan grande que no dudo que será el taquillazo del año. Hasta entonces, vamos a ir dando un repaso a las tres entregas anteriores…

Para apreciar Indiana Jones en Busca del Arca Perdida hay que trasladarse al año 1981. Hoy en día estamos ya cansados de un cine de aventuras que no sorprende y que se basa ante todo en los efectos digitales. Hace casi treinta años los efectos especiales se hacían “a mano” y lo más sofisticado había que hacerlo con maquetas y trucos de cámara. Pese a todo, podemos verla en el año 2008 sin sonrojarnos, ya que ha aguantado bastante bien el paso del tiempo. Si acaso algunas situaciones son un poco ingenuas comparado con todo lo que ya hemos degustado en un cine, pero es perdonable y entendible.

Pero lo que no se ha visto apenas alterado con el paso de los años es la magia. El halo de misterio que rodea a un objeto místico como es el Arca de la Alianza, mezclado con el punto de vista arqueológico y unos cuantos nazis malísimos es una fórmula que mantiene al espectador sumergido en la aventura hasta el final. De hecho, te engancha desde su espectacular arranque con Indiana buscando el ídolo de la cueva, cuya escena de la trampa de la piedra gigante ha pasado a la historia del cine. Se trata de una magnífica manera de presentar al personaje y sus fetiches, el sombrero y el látigo, que se disfruta mucho más cuando la ves por segunda vez (o tercera). A partir de ahí, la acción sólo se detiene en dos o tres ocasiones para tomar algo de aliento. Para añadir algo de salsa a la historia, tenemos la relación de amor/odio que mantiene Jones con Marion, aunque nos recuerde demasiado a la que tuviera cierto cazarrecompensas con cierta diplomática estelar.

Realmente, no se si se es porque ha encasillado en el personaje, pero es innegable que el papel de aventurero listillo y rompecorazones le viene como anillo al dedo a Harrison Ford. Ya lo demostró con Han Solo y ahora lo borda con Indiana Jones. Esa media sonrisa y la cara de la-hemos-cagado son impagables y hace que en ningún momento estemos ante un héroe que va de sobrado y acaba siendo antipático. La dualidad doctor Henry Jones, con sus gafas y su aspecto apocado, frente al encantador y seguro de sí mismo Indiana Jones, lo dota de credibilidad y lo acerca al espectador. Entre el resto de los actores destacan John Rhys-Davies, en el papel de Sallah, y Wolf Kahler, encarnando al malísimo coronel Dietrich.

Hay “otro actor”, que no vemos en pantalla, pero que está siempre presente. Se trata de la magistral banda sonora a cargo del maestro John Williams, que firmó uno de sus mejores trabajos, antes de empezar a autoplagiarse hasta la naúsea. Los temas acompañan a lo que vemos en pantalla de una forma que sólo el dúo Spielberg/Williams sabe hacerlo y engrandecen aún más el mito, haciendo que en nuestra mente la unión entre banda sonora y personaje sea indisoluble.

En resumen, en Busca del Arca Perdida es un clásico del cine por méritos propios y es un gran ejemplo de “cine de palomitas” de calidad que hace tiempo que no vemos (quizás la primera entrega de Piratas del Caribe). Es por eso que alrededor del personaje de Indiana Jones se ha creado una mitología que, aunque no tan extensa como la de Star Wars, es suficientemente rentable como para retirar a sus creadores, que ahora vienen con una nueva entrega. Dentro de un mes podremos decir si se trata de una entrega que hace justicia al personaje o es un producto innecesario. En cualquier caso, siempre podremos volver a Tanis a buscar el Arca de la Alianza…

Me ha gustado: La escena de la sala de los mapas, con el bastón de Ra, me sigue pareciendo impresionante.

No me ha gustado: Las escenas por la calles de la ciudad egipcia tienen un toque cómico que no me acaba de encajar.

Lo mejor: La creación del personaje es magnífica y se debe en parte a que en 1981 las películas aún se sustentaban en los personajes y no en los efectos digitales.

Lo peor: El último tramo de la película resulta un poco inconexo y precipitado.

Curiosidades: Cientos. Nick Nolte y Tom Selleck fueron opciones para hacer de Indy. En el guión el protagonista se llamaba Indiana Smith, pero el primer día de producción se cambió por Indiana Jones. En los jeroglíficos del Pozo de Almas se pueden ver a R2-D2 y C-3PO.

Espectador recomendado: Los más sensibles a las películas con exceso de edulcorante quizás no salgan muy contentos del cine, pero el resto de los mortales se lo va a pasar bastante bien.

domingo 24 de febrero

crítica: Juno

Juno es una comedia. Y no debería ser una comedia porque trata de una chica de 16 años, Juno, que se queda embarazada tras enrollarse con un compañero de instituto del que ni siquiera está claro que sea pareja. Sin embargo, ella no se lo toma tan mal, a los amigos no les parece raro y los padres no se cabrean demasiado. Hay una naturalidad en lo que cuenta que me hace pensar que, o bien en Estados Unidos esta historia se repite a diario un montón de veces, o bien que los responsables de la película han apostado por un punto de vista desdramatizador que resulte más atractivo para el espectador. En cualquier caso Juno es tan adorable que ni siquiera el espectador piensa que el hecho de que una niña de 16 tenga que engendrar a un bebé para darlo en adopción tras su nacimiento sea una cosa tan mala.

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Y es que quizás el problema de Juno es que los personajes son casi fantásticos: la protagonista que es adorable incluso cuando mete la pata, sus padres que la apoyan sin apenas reproches, la madre adoptiva cuyo único objetivo en la vida es tener un niño y el padre adoptivo que se quedó anclado en los ochenta. Son personajes con una motivaciones simples, que el espectador asume desde el primer momento y que no presentan dobleces. La ventaja es que el resultado es una historia amable y un buen rato en el cine, aderezado por una magnífica banda sonora. La desventaja, que la historia es más falsa de un billete de cuatro euros.

Sin embargo, Juno es todo lo que tendría que haber sido Pequeña Miss Sunshine y no fue. Tiene algunos diálogos memorables y el acompañamiento musical es de lo más fresco que hemos escuchado en años. El tono de comedía rozando lo romántico se mantiene hasta el final y uno sale del cine con una sonrisa, pensando que la vida es, pese a todo, maravillosa. Parte de este éxito hay que reconocérselo al personaje de Juno y a la interpretación de Ellen Page, que disimula perfectamente sus veinte añazos.

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En resumen, Juno es una película amable, con bastantes momentos de carcajada, que te hace olvidar el drama que supone que una adolescente se quede embarazada. Hay que reconocer que es una propuesta muy fresca, con algunas particularidades que la hacen única, incluso dentro del cine indie en el que se la clasifica.

Me ha gustado: El acompañamiento musical, fresco y original.

No me ha gustado: Por momentos parece muy divertido quedarse embarazada con 16 años.

Lo mejor: El personaje de Juno y la interpretación de Ellen Page.

Lo peor: Los personajes son bastante planos, irreales.

Curiosidades: El teléfono con forma de hamburguesa que usa Juno en varias escenas es de la guionista, Diablo Cody.

Espectador recomendado: Los más sensibles a las películas con exceso de edulcorante quizás no salgan muy contentos del cine, pero el resto de los mortales se lo va a pasar bastante bien.

crítica: No es País para Viejos

El cine de los hermanos Coen siempre nos presenta a personajes extremos, ya sea el paleto extremo o el asesino extremo. En cada entrega de su cine nos ofrecen una mezcla de perdedores y estrafalarios, en situaciones que suelen estar muy por encima de sus posibilidades. No es país para viejos no es una excepción y el protagonista es un desgraciado que se ve envuelto en un asunto de tráfico de drogas, lo que le coloca en el punto de mira de un asesino implacable, Chigurh, interpretado por el oscarizable Javier Bardem.

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El cazador y su presa comparte el protagonismo con Tommy Lee Jones, que da vida a un sheriff local que ya está de vuelta de todo. Este personaje es narrador en algunos momentos y se encarga de abrir y cerrar la historia. El guión está basado en una novela, y tengo la impresión de que en ella el sheriff tiene un protagonismo mayor que el que vemos en la película, en la que los Coen se han volcado con el personaje del asesino, permitiendo que Bardem se luzca varias veces a lo largo de la cinta, lo que le puede valer un premio de la academia del cine americano. La razón de que crea que el personaje del sheriff no está bien llevado a la pantalla es que en teoría es el sustrato sobre el que se presenta la historia y es el encargado de transmitir el mensaje. A la hora de la verdad el mensaje se pierde, se confunde, y la historia de fondo queda bastante difuminada. El resultado es una película de escenas relativamente conexas, pero que funcionarían bastante bien por si solas. De hecho, hay algunas escenas que pasarán a la historia del cine como en su momento lo hicieron algunas de Pulp Fiction, quedando en la memoria de los aficionados al cine.

A nivel interpretativo, se le pueden poner pocos peros al trío protagonista (Tommy Lee, Bardem y Brolin), aunque el personaje del asesino es un caramelo que Bardem ha sabido aprovechar gracias a los Coen. Esto hace que las escenas en las que está Bardem el espectador permanezca pendiente de todo lo que pasa, atentos a la siguiente ocurrencia de este asesino tan poco convencional. Muy destacable es el pequeño papel de Woody Harrelson, que también deja un par de frases de las que se comentan al salir del cine.

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En definitiva, No es país para viejos es una oferta bastante interesante y entretenida, cargada del humor negro que los hermanos Coen manejan como nadie y con la oportunidad de ver a un Bardem encarnando a uno de esos asesinos que quedan para la historia del cine. En el apartado negativo, podemos decir que la justificación que tenía la novela no ha pasado a la película, lo que hace que algunas escenas sean, como poco, algo incomprensibles. De todas formas, ver a Bardem paseando en un motel de carretera con un botellón de gas en la mano hace que todo lo demás sea perdonable.

Me ha gustado: Algunas escenas son de las dejarte pegado a la butaca. Hacia tiempo que no me pasaba eso con una película. Hay un par de toques Coen que nadie se hubiera atrevido a hacer salvo ellos.

No me ha gustado: Al final de la película hay diez minutos totalmente prescindibles, aunque no debieran serlo.

Lo mejor: El personaje de Bardem. Cada vez que está en pantalla atrapa al espectador.

Lo peor: Me da la impresión de que el personaje de Tommy Lee tiene más que decir de que lo que transmite en la película.

Curiosidades: El peinado de Bardem lo sacaron los hermanos Coen de la foto del dueño de un burdel, tomada en 1979.

Espectador recomendado: Los aficionado al humor negro y a las excentricidades de los Coen van a disfrutar de lo lindo. El resto no se van a aburrir.