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viernes 25 de abril

el problema de la heterosexualidad

El Terrat pone el dedo en la llaga en un tema de actualidad como es el de las parejas heterosexuales. Sin duda alguna, 24 Horas en la Vida de un Heterosexual es una producción tan acertada como necesaria.

viernes 1 de junio

una reflexión… ¿demasiado válida?

Estoy leyendo un libro francamente interesante: Estambul. Ciudad y recuerdos, de Orham Pamuk, que ya les comentaré, porque merece la pena. Hacia la mitad del libro, encuentro este párrafo que, para mí, no tiene desperdicio…

Como después de la República y de la occidentalización nos hemos abrazado a la idea de que pertenecemos a una civilización más “lógica y científica” y hemos llegado a creérnoslo, nos resulta muy agradable contemplar a lo lejos desde nuestra ventana moderna lo rara y ajena que nos resulta aquella época de los otomanos, que creemos haber dejado felizmente atrás, y la humanidad que surge inesperadamente de ella.

Me da que, mutatis mutandi, no solo es aplicable a los estambulíes, ¿no les parece?

lunes 12 de marzo

steve jobs dixit

Se puede considerar un clásico, pero merece la pena traerlo aquí, después de que alguien me lo recordara por correo electrónico. Este es el discurso que dió Steve Jobs durante el comienzo del curso de 2005 en la Universidad de Stanford. Se puede decir más alto, pero no más claro:

domingo 31 de diciembre

escritor de nivolas

Es débil porque no ha dudado bastante y ha querido llegar a conclusiones.


De antemano sé que el personaje sobre el que hoy va mi comentario y mi recuerdo suscita opiniones encontradas: tiene partidarios y tiene furibundos detractores.

En nuestra época, en la que tanta apelación a la ciencia se oye pero son tan pocos quienes pueden presumir de “saber ciencia”, el personaje al que se le ocurrió aquello de “!que inventen ellos!” no cae bien… No importa que no se haya leído una sola letra de sus escritos. Tampoco importa que, en sus mismas contradicciones, muestre su rotunda humanidad…

No obstante, si este comentario sirve para picar la curiosidad de alguien y se decida a leer algo de este maestro de la filosofía asistemática, nivolista y poeta, ya habrá servido de algo. A fin de cuentas, también dijo aquello de…

Cuanto menos se lee, más daño hace lo que se lee.

unamuno.jpgMiguel de Unamuno y Jugo nació en Bilbao el 29 de septiembre de 1864. Su padre era un comerciante indiano y su madre, sobrina carnal de aquel. Era el tercero de seis hijas e hijos. Estudió el bachillerato en Bilbao, pero fue en la Universidad Central de Madrid donde estudió Filosofía y Letras, licenciándose en 1883, con la calificación de Grado de Sobresaliente. En 1884, se recibió de Doctor en Filosofía y Letras con la tesis Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca.

De nuevo en Bilbao, se dedica a dar clases particulares. El 31 de enero de 1891, contrae matrimonio con Concepción Lizárraga. Durante ese mismo invierno, prepara las oposiciones a la cátedra de Griego de la Universidad de Salamanca, que consigue. Con motivo de las oposiciones, entabla amistad con Ángel Ganivet, amistad que se prolongará hasta el suicidio de este, en 1898. Desde entonces, Salamanca será su residencia, salvo los períodos en los que estuvo deportado o exiliado, a causa de sus ¡deas y manifestaciones políticas, situaciones que recoge muy bien el artículo Miguel de Unamuno, de la Wikipedia.

Por su formación filosófica, en principio, Unamuno se muestra partidario de las ideas positivistas y racionalistas, pero la influencia de Harnack le llevará a rechazar el racionalismo. Al final, su pensamiento filosófico se caracterizará por su asistematicidad. Quizá haya que considerarlo más un pensador que un filósofo en sentido estricto. Personalmente, me recuerda mucho una forma de existencialismo, que no solo se muestra en sus escritos “filosóficos”, sino también en su obra literaria y en su misma vida.

De joven no ocultó nunca sus simpatías por las ideas socialistas, afiliándose al Partido Socialista en 1894. Hacia 1897, experimenta una honda crisis personal que agudiza sus preocupaciones de carácter religioso.

En 1900, es nombrado Rector de la Universidad de Salamanca, cargo del que es desposeído en 1914, por declararse partidario de los aliados en la I Guerra Mundial. Seis años más tarde, Unamuno es procesado por escribir un artículo injurioso contra el rey Alfonso XIII. Sus ataques también se dirigen contra el Dictador Primo de Rivera. Deportado a la isla de Fuerteventura en febrero de 1924. El 9 de julio es indultado, pero prefiere exiliarse en París, aunque acabará en Hendaya, en el País Vasco francés. En 1931 regresa a Salamanca, participa en la vida política de la ciudad y de España, y vuelve a ser nombrado Rector de la Universidad. Sin embargo, el Gobierno de la República volverá a desposeerlo del cargo, por adherirse al levantamiento del general Franco.

Miguel_Unamuno.jpgRepuesto en el cargo por el Gobierno franquista, pronto se enfrentará con el régimen militar, cuando tiene conocimiento de los excesos, los fusilamientos y las detenciones de amigos suyos incluso. El remate de la faena será su gravísimo enfrentamiento con el general Millán Astray, fundador de la Legión y múltiple mutiliado de guerra, que tampoco podía ver al filósofo y escritor. Durante los actos de celebración del “día de la Raza” en el paraninfo de la Universidad de Salamanca, el 12 de octubre de 1936, tras una serie de discursos en contra de la “anti-España”, como decían los facciosos de la República y los republicanos, Unamuno criticó duramente el levantamiento, terminando con la célebre sentencia:

Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir”.

De inmediato, Millán-Astray se levantó lanzando el grito legionario: “A mí la Legión”, gritando el lema legionario: “¡Viva la Muerte!” y lanzando el estúpido: “¡abajo la inteligencia!”. La contestación de don Miguel no se hizo esperar: “¡Viva la vida!”, que, en aquella tesitura, era casi un insulto a la Legión.

Ese mismo día, la corporación municipal se reunió en secreto y expulsó a Unamuno, a la sazón concejal. El proponente de la expulsión, Rubio Polo, floreó, al parecer, su discurso con: “… por España, en fin, apuñalada traidoramente por la pseudo-intelectualidad liberal-masónica cuya vida y pensamiento [...] sólo en la voluntad de venganza se mantuvo firme, en todo lo demás fue tornadiza, sinuosa y oscilante, no tuvo criterio, sino pasiones; no asentó afirmaciones, sino propuso dudas corrosivas; quiso conciliar lo inconciliable, el Catolicismo y la Reforma; y fue, añado yo, la envenenadora, la celestina de las inteligencias y las voluntades vírgenes de varias generaciones de escolares en Academias, Ateneos y Universidades”.

El 22 de octubre, Franco firmaba el decreto de destitución de Unamuno como rector.

Estos acontecimientos no hacen sino destacar la personalidad de don Miguel de Unamuno, su valentía, sus sentimientos y su afán auténtico por la mejora de España. Sin duda, fue un hombre de una personalidad original y desbordante, muy polémica y, a veces, contradictoria, tanto en su pensamiento como en su actividad política. Como ya he señalado, no se trata de un pensador sistemático: sus ideas aparecen en ensayos, poemas, novelas y dramas.

Entre los ensayos, yo (aunque, desde luego, no solo yo) destacaría: Vida de Don Quijote y Sancho, de 1905; Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos, de 1913, y La agonía del Cristianismo, de 1925.

Entre sus nivolas, como él mismo las denominó, tratando de marcar distancias con el género literario novelístico, están Niebla, de 1914, fundamental para entender al escritor; Abel Sánchez, de 1917, y San Manuel Bueno, Mártir, de 1933. Sus poemas, de gran calidad y marcadas por un profundo sentimiento, yo destacaría El Cristo de Velázquez, de 1920.

Y no me resisto a mencionar la noticia que publicaba anteayer El país en relación con don Miguel de Unamuno y su cargo de concejal de Salamanca. Me imagino que al pensador le traería sin cuidado la anécdota, pero me resulta cuando menos curiosa la postura del Partido Popular ante la petición de dejar sin efecto el vergonzoso acuerdo municipal que privó a Unamuno de aquel cargo.

Personalmente, estas cosas de peticiones de perdón por hechos ya muy pasados, como los homenajes póstumos, los elogios post mortem y cosas por el estilo me parecen un poco… chocantes, pero más chocante aún me resulta que, puestos a ello, salgan a relucir posturas tan raras, que más parecen hijas del grito final del general Millán Astray.

Don Miguel de Unamuno murió en Salamanca el 31 de diciembre de 1936, hace hoy 70 años.

jueves 28 de diciembre

un escéptico del XVII

Il n’est pas plus étrange qu’un athée vive vertueusement qu’il n’est étrange qu’un chrétien se porte à toutes sortes de crimes.

No es más raro que un ateo viva virtuosamente que un cristiano consienta toda clase de crímenes.


Pierre_Bayle.gifEs una frase de este buen señor que traigo hoy a colación. No es tan conocido como otros que he colgado por aquí, pero me parece que merece que le prestemos cierta atención…

Nació en Carla-le-Comte (Francia) el 18 de noviembre de 1647 y era hijo de un pastor hugonote. Su padre se encargó de su educación primaria y le enseñó latín y griego, pero tuvo que esperar que su hermano finalizara sus estudios para poder asistir él al colegio menor protestante de Puylaurens.

A los 21 años ingresó en el colegio mayor de los jesuitas de Toulouse y al mes de estar allí se convirtió al catolicismo. Se licencia en artes con una tesis sobre la Virgen María, pero, a los 17 meses de su conversión, reniega del catolicismo y regresa al calvinismo.

Marcha a Ginebra en 1670, para evitar que lo persigan. Allí trabaja como preceptor, estudia a Descartes y la teología protestante.

Pasados unos años, vuelve a Francia y, durante algunos años, trabaja como preceptor en París y en Ruán, y escribe con el seudónimo de Bêle. En 1675, a instancia de su amigo Henri Basnage de Beauval, presenta su candidatura a la universidad protestante de Sedán, la capital del principado que fuera soberano en el siclo XVI, pero que pasó a depender de Francia en a mediados del XVII, siendo refugio de judíos y protestantes franceses. Superado el concurso y, en parte, con la ayuda de su futuro enemigo Pierre Jurieu, es nombrado catedrático de filosofía.

En 1681, se cierra la universidad de Sedán, pero casi inmediatamente es nombrado profesor de filosofía y de historia de la recién inagugurada École Illustre de Roterdam.

En 1682, edita su célebre Pensées sur la comète y su crítica de la obra de Louis Maimbourg sobre la historia del protestantismo. Su gran reputación le vale la enemistad de Pierre Jurieu que escribe un libro sobre el mismo tema.

En 1684, comienza la publicación de su revista de crítica literaria, Nouvelles de la république des lettres, que logra gran éxito en toda Europa.

En 1690, aparece Avis important aux réfugiés, en el que propone la libertad de religión y la tolerancia, lo que provoca la cólera de Pierre Jurieu y la del obispo de Rieux.

Cuando se produce la revocación del edicto de Nantes, combate en sus escritos la intolerancia de Luis XIV, aunque al mismo tiempo compromete con sus ataques a todas las comuniones cristianas. Sus enemigos, con Jurieu a la cabeza, consiguen, tras una larga querella, privarlo de su cátedra en 1693, por impiedad y, paradójicamente, complicidad con el rey de Francia.

Bayle._Diccionario_color.jpgEsto no le supone ningún contratiempo grave durante la preparación de su Dictionnaire historique et critique, obra importante que prefigura la Encyclopédie. Quiere ser una corrección de los errores de los autores de diccionarios anteriores. El diccionario es un laberitno, compuesto por artículos imbricados unos en otros, con numerosas notas y citas. En cierto sentido, prefigura el hipertexto.

Su enseñanza principal, a través de un pensamiento aparente pero falsamente errático, es que el mundo no se reduce nunca a una visión maniquea, de bien y mal, y supone el entrecruzamiento permanente de puntos de vista y opiniones contradictorias.

Jurieu lo denunció al consistorio como impío y al Príncipe de Orange, convertido en rey de Inglaterra, como enemigo del estado y partidario secreto de Francia. Gracias a la protección de Lord Shaftesbury, escapa de sus perseguidores. Los últimos años de su vida los consagró a diversos escritos.

Pierre Bayle, que así se llamaba nuestro hombre, fue, ante todo, un escéptico. En su diccionario, presenta las opiniones más contradictorias y aduce argumentos nuevos a favor de ellas, sin que por eso las haga suyas. Su manifiesta incredulidad anticipa a Voltaire. Se muestra muy crítico con la idea de una intervención divina en los asuntos de los hombres y con la religión en general. Piensa que Dios es independiente con respecto al mundo, cuestionando la providencia. Ataca con furor las manifestaciones que la religión adjudica a Dios, como los milagros. No critica tanto la religión, cuyo papel moralizador defiende, sino el uso hipócrita a que puede dar lugar. Separa, por tanto la ética de la religión: es posible ser un ser justo y recto sin creer en la existencia de Dios. Con ello, defiende el ateísmo como una opción de vida, en igualdad de condiciones con la creencia religiosa. Por todo ello, Bayle, el escéptico del XVII, aunque no sea un pensador muy conocido entre nosotros, sí es, en mi opinión, rotundamente moderno.

Pierre Bayle murió en Roterdam, el 28 de diciembre de 1706, hace 300 años. En su honor, la población en la que nación se llama hoy Carla-Bayle.