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martes 29 de abril

Javier Marías, académico

El pasado día 27 se celebró la “recepción como académico de número de don Javier Marías, quien leyó el discurso titulado Sobre la dificultad de contar“, como indican la páginas de información de la Real Academia Española.

Me han gustado las reseñas del acontecimiento publicadas en El País y en El Mundo, que dan una idea bastante adecuada de algunos aspectos del discurso enlazado, aunque merece la pena leerlo entero. En mi opinión, no tiene desperdicio.

Con independencia de promociones editoriales, se trata, en mi opinión, de uno de los mejores escritores actuales en lengua española. Sabe castellano y ejerce como sabedor del mismo, y sabe inglés (amén de algunas otras lenguas) y también ejerce como tal. De ello resulta una escritura entretenida, tensa, crítica, que utiliza el párrafo largo, con la evidente dificultad que plantea esa forma a la hora de mantener la atención del lector… y la mantiene.

Creo, pues, que su ingreso en la Academia es sobradamente merecido.

Claro que no todo el mundo piensa lo mismo… Pero, en fin, no todos tenemos las ideas tan claras, la cultura y la educación de, por ejemplo, todo un “doctor en Derecho por la universidad de Bolonia, doctor en Filología Hispánica por la de Sevilla y licenciado de en Física Teórica por Heidelberg. Soy también el único español, en toda la historia, que más se ha ocupado –veinte libros- del género literario novela, desde los puntos de vista histórico, crítico, sociológico y estético”. Se llama Manuel García Viñó y, por supuesto, tiene sus seguidores. Juzguen ustedes mismos: lean este artículo publicado en Rebelión, este post de 19 de mayo de 2006 de La senda de los libros y los sucesivos comentarios que siguen.

En fin, hay opiniones para todo, pero a mí me sigue gustando, y mucho, la literatura de Javier Marías.

miércoles 16 de abril

se titula: new literacies

Quizá se pregunten por qué comento un libro escrito en inglés sobre un tema tan abstruso como “los nuevos alfabetismos”… y estoy de acuerdo en que suena raro. Sin embargo, su lectura me ha encantado (y sé de muy buena tinta que se va a publicar en castellano).

Pocas veces, por no decir ninguna, he encontrado un libro tan práctico, primordialmente dirigido a profesores poco duchos o poco aficionados a utilizar la informática e Internet, que desconozcan o no quieran saber nada de manga, anime, videojuegos y un largo etcétera, sin dejar de abordar el fundamento que sirve de apoyo a toda la obra. No creo que quien lea el libro tenga excusa para no meterse de lleno en todos los entresijos de Internet, descubriendo en la práctica lo que la obra le cuenta.

Pero no crean que este libro es solo útil para maestros y profesores. Si tuviera que “entrenar” a alguien que no tuviera ni idea de qué y cómo hacer con Internet, ayudarle a introducirse y a utilizar las redes sociales dependientes de la red, a bloguear, etc., utilizaría este libro para que se familiarizase con los temas, eso sí, con el ordenador por delante.

No se trata, sin embargo, de un mero “guiaburros”. Los autores parten de la base de que la “revolución” informática introduce en la sociedad un elemento absolutamente nuevo que encuadran en lo que llaman “nuevos alfabetismos”, nuevos espacios virtuales, coexistentes con los físicos, pero distintos de ellos. Por supuesto, cabe el desacuerdo con el planteamiento, pero, sin duda, es muy serio y merece la pena conocerlo.

Los autores de la obra son Colin Lankshear y Michele Knobel. El primero es catedrático de Alfabetización y Nuevas Tecnologías en la James Cook University, de Townsville (Queensland, Australia), investigador visitante en la McGill University (Montreal, Quebec, Canadá) y profesor asociado en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Knobel es catedrática de educación en la Montclair State University (Nueva Jersey, EE.UU.) y profesora asociada en la Central Queensland University (Rockhampton, Queensland, Australia).

Ambos mantienen el blog Everyday Literacies.

New Literacies: Everyday Practices & Classroom Learning (2nd ed.). Colin Lankshear y Michele Knobel. Maidenhead (Berkshire, UK): Open University Press. ISBN: 9780335220106.

domingo 6 de abril

soy leyenda

2008040306_1.jpgAlguien tuvo a bien regalarme este ya antiguo libro (la edición original, se entiende, que es de 1954) y me alegro. No había leído nada de Matheson.

Lo presentan como “ciencia ficción”, esa categoría extremadamente flexible y abarcadora que, en realidad, poco dice de la temática de una novela. Yo no la clasificaría así; más me parece una novela de terror o, incluso, de misterio, y esto porque el atisbo de cientificidad se lo presta la actitud del protagonista, cuando trata de entender lo que ocurre en su mundo –inexplicable- aplicando cierta racionalidad de corte científico, pero me parece que ese no es el tema de la obra.

Tengo la sensación, más bien, de que lo que plantea Richard Matheson es la angustia de una persona que se encuentra sola, absolutamente sola, en un mundo que se ha hecho incomprensible, reflexión que cuadra perfectamente con la época en la que se escribe: es una postura y una cuestión eminentemente existencialista.

Ciertamente, los “vampiros” desempeñan un papel destacado en la novela y sirven para establecer una diferencia radical, inequívoca e insalvable entre el protagonista y el resto del mundo. El único modo de eliminar la diferencia sería entrando por el aro, a lo que Robert Neville, que así se llama nuestro héroe, no está dispuesto.

Aparecen también muy bien planteados los temas de la tentación y el amor, aunque este acabe siendo un imposible. La única salida factible: la muerte. A cambio, el hombre, temido y odiado, se transforma en leyenda.

La novela, muy ágil, mantiene en todo momento el interés, sustentado más en el personaje principal, sus altibajos, sus decisiones y sus iniciativas que en el paisaje vampírico. Muy interesante, en resumen.

20080406_RM.jpgEl autor, Richard Burton Matheson, nació el 20 de febrero de 1926 en Allendale (Nueva Jersey, EE.UU.), de padres inmigrantes noruegos. Se educó en Brooklyn, el a ciudad de Nueva York, graduándose en la Brooklyn Technical High School, en 1943. En plena II Guerra Mundial, ingresó en el Ejército, como soldado de infantería, hasta el final de la conflagración. En 1949, obtuvo se graduó en periodismo en la Universidad de Misuri, trasladándose a California en 1951. Como escritor, es autor de numerosas obras de fantasía, terror y ciencia-ficción y de guiones cinematográficos . En 1952, se casó y tuvo cuatro hijos, tres de los cuales (Chris, Richard Christian y Ali) son escritores de ficción y guionistas.

Soy leyenda. Richard Matheson. Traducido por Manuel Figueroa. Barcelona: Ediciones Minotauro, 2007. ISBN: 978-84-450-7672-9.

miércoles 19 de marzo

ha muerto arthur c. clarke

Pese a ser mundialmente famoso por su novela 2001: Una Odisea Espacial, a Clarke le pasaba un poco como a Asimov en el mundillo de la ciencia ficción y era en parte criticado por tener una aproximación un tanto simplista en sus novelas. Lo curioso es que precisamente ese intento por hacer una ciencia ficción al alcance de todos los públicos es lo que le valió la fama mundial y su muerte es hoy portada en todos los periódicos digitales. Es posible que Clarke sea más narrador que escritor, pero nadie puede negar que ya es historia de la literatura de ciencia ficción.

Personalmente, me parece que tiene algunas novelas que te sumergen con gran maestría en la narración y entre ellas destacaría Cita con Rama, con la que olvidas que lo que estás leyendo no ha ocurrido (aún). A sus 90 años, nos ha dejado sin cumplir su deseo de que se encontraran pruebas de vida extraterrestre. Nos quedan sus ideas, algunas de ellas visionarias, y un montón de novelas por leer.

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jueves 6 de marzo

el duque de hierro

… si hemos de creer a la leyenda, en no pocos hogares, sobre todo en Holanda y en Bélgica, a los pequeñines reacios a dormirse, entre inquietos y desvelados, sus madres les hacen encogerse amedrentados con la misma amenaza:

¡Que viene el duque de Alba!

20080201_dudehierro.jpgMe gusta la historia y me gustan los libros de historia. Si el libro en cuestión se refiere a algún episodio o personaje del siglo XVI y, encima, su autor es Manuel Fernández Álvarez, cuento con la garantía de uno de los principales expertos, si no el pricipal, en la materia, que maneja una documentación abundante y precisa y cuyo estilo resulta agradable de leer. No quiere decir esto que todo esté bien. Fernández Álvarez tiene ciertas “manías” que no casan bien con la categoría de un catedrático, escritor, miembro de la Real Academia de la Historia: utiliza impropiamente el verbo “detentar”, en vez del adecuado “ejercer“; emplea no del todo correctamente algunas preposiciones y artículos y comete algunos otros errores de este tipo. Por otra parte, no entiendo muy bien, por ejemplo, la razón de utilizar reiteradamente la expresión “liga de Schmalkalden”, con el topónimo alemán, en vez de “liga de Esmalcalda“, como es conocida en castellano, y hablar, sin embargo, de las “Vistas de Bayona”, en vez, en ese caso, de utilizar el francés…

De todos modos, esos peros no logran reducir el valor de una obra que nos revela las luces y las sombras de Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, III Duque de Alba, su indiscutido e indiscutible genio militar, su dureza y crueldad con los enemigos, aunque la responsabilidad de tales comportamientos no fuese solo suya, sino también del mismo rey Felipe II, si bien este tirara la piedra escondiendo la mano…

Deja patente también la cordial relación que el duque de Alba mantuvo con el Emperador Carlos V y la menos que tibia que tuvo con el hijo de aquel, Felipe II. Ciertamente, no queda bien parado este último, cuyo comportamiento con el Duque fue mezquino hasta el final.

Quizá la personalidad, compleja pero cristalina, del Duque quede bien recogida en el indisimulado reproche que, ya cercana su muerte, le dirige a Felipe II cuando este acude a visitarle a Lisboa, después de haberle denegado el Rey la licencia para retirarse a Alba de Tormes, manteniéndolo alejado en la capital del reino que para él había conquistado:

Tres cosas diré a V.M.: la una es que no se ofreció negocio vuestro, aunque fuese muy pequeño, que no le antepusiese al mío, aunque fuese importantísimo; la segunda es que mayor cuidado tuve siempre de mirar por vuestra hacienda que por la mía, y así no os soy en cargo de un solo pan a vos ni a ninguno de vuestros vasallos. La tercera es que nunca os propuse un hombre para algún cargo que no fuese el más suficiente de todos cuantos yo conocía para él, pospuesta toda afición…

En resumen, me parece que, para comprender un poco los acontecimientos del siglo XVI, en los que, para bien y para mal, tuvo España papel tan destacado, es preciso conocer bien la figura del III Duque de Alba, sus relaciones con príncipes y reyes y su inquebrantable lealtad. Se trata, pues, en mi opinión, de un libro muy recomendable.

20080306_fdez_alvarez.jpgEn cuanto a su autor, Manuel Fernández Álvarez, es doctor por la Universidad Central de Madrid (1947) y por la Universidad de Bolonia (1950) y ha sido investigador del CSIC, catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Salamanca. Fundó el Colegio Universitario de Zamora y es miembro de la Real Academia de la Historia, Académico de Mérito de la Academia Portuguesa de Historia, catedrático emérito de la Universidad de Salamanca y del Colegio Libre de Eméritos. Profesionalmente, ha dedicado más de cincuenta años al estudio del siglo XVI.

El Duque de Hierro. Fernando Álvarez de Toledo, III Duque de Alba. Manuel Fernández Álvarez. Madrid: Espasa Calpe, 2007. ISBN: 9788467026252.