Cuando lo vi en NoTAM, no caí en la cuenta. Pensé que se trataba de un pueblo de Estados Unidos. Pero, al verlo en el Telegraph, ya no me cupo duda alguna: se trataba del lugar del que procedían los latosos cazas que te daban la siesta en Haverhill, allá por 1980, en mi primera visita a Inglaterra.
En realidad, Mildenhall es una pequeña población con tantas otras de Suffolk, en Inglaterra. Lo que pasa es que allí hay una enorme base aérea de la RAF, prestada/alquilada a la USAF, que es sede de la 100th Air Refuelling Wing de la misma que viste y calza y, como es lógico, la base en cuestión tiene su propio dominio de Internet: mildenhall.af.mil.
Ahora, imaginen que, en un dominio diferente, mildenhall.com, registrado por D. Gary Sinnott, dedicado a promover el turismo en la zona, empiezan a recibirse, desde el año 2000, miles de mensajes de correo electrónico de las fuerzas armadas estadounidenses. Dice el Sr. Sinnott:
… no se creerían algunas de las cosas que estoy recibiendo. Me pregunto si tendrán siquiera alguna formación en seguridad. Cuando se lo dije a los americanos, se volvieron locos.
Desde el año 2000, he estado recibiendo mensajes, pero incluso después de advertir a la base, siguieron llegando. En algún momento recíbía miles de mensajes no deseados a la semana… Recibía chistes y vídeos y parte del material no era precisamente agradable… la gente enviaba cosas sin comprobar la dirección… Pero después empecé a recibir comunicaciones militares de todo el mundo, muchas con información muy confidencial…
El colmo llega cuando el Sr. Sinnott recibe ni más ni menos que las futuras rutas aéreas del Air Force One, mensajes de estrategia militar y claves…
Resulta un tanto… ¿cómo diría yo?… “gracioso” que, con la vara que dan los yanquis con la seguridad de los aeropuertos, el terrorismo y demás, las fuerzas armadas estadounidenses envíen mensajes superconfidenciales sin cifrar…
No menos gracioso es que, cuando el bueno de Sinnott ha avisado a algunas personas de lo que pasaba, le hayan respondido de mala manera…
Pero más gracioso aún (alucinante, más bien) es que las autoridades estadounidenses y británicas le hayan pedido al Sr. Sinnott que cierre su sitio para evitar confusiones… ¿O no?


