¿Cuántos extras hacen falta para rodar el desembarco de Normandía y que de el pego?
¿Tres mil?
¿Mil doscientos?
¿Cuatrocientos?
¿Ochenta?
La respuesta es tres personas. Y mucho trabajo, por supuesto. Alucinen:
Me lo encontré en Menéame.
¿Cuántos extras hacen falta para rodar el desembarco de Normandía y que de el pego?
¿Tres mil?
¿Mil doscientos?
¿Cuatrocientos?
¿Ochenta?
La respuesta es tres personas. Y mucho trabajo, por supuesto. Alucinen:
Me lo encontré en Menéame.
Estaba buscando un plugin que mostrase una lista reducida de las categorías del blog, porque listar las 43 categorías que tenemos actualmente me parecía un poco excesivo. La idea era combinar un desplegable con la lista completa (algo que está integrado en el código de Wordpress) y una pequeña lista de las categorías “calientes” (aquellas que más hemos usado en el blog durante un período de tiempo determinado).
Tras usar Google durante un rato, sólo encontré un plugin que hiciera lo que buscaba: Most Popular Categories by Post, de Ang Zhuu Ming. El problema es que este plugin no es válido a partir de la versión 2.3 de Wordpress, ya que se han hecho cambios importantes en las tablas de categorías. Al final, opté por trabajar sobre la idea de este plugin para crear uno que hiciera casi lo mismo, pero adaptado a mis necesidades.
No es un gran plugin, pero puede resultar útil a alguien, así que aquí queda.
Nombre del Plugin:
Categorías Populares 0.1
Necesidades:
[importante] Wordpress, versión superior a 2.3.x.
Utilidad:
Muestra una lista de las n categorías más usadas en los últimos m días. Ofrece los nombres de las categorías, opcionalmente con el número de entradas de la categoría en los m días, en formato lista: <li>categoría (número entradas)</li>.
Instalación:
Descarga el archivo categorias_populares.zip, descomprímelo en la carpeta /plugins y actívalo en la página de administración de Plugins.
Uso:
Sólo hay añadir el siguiente código en cualquier parte de la plantilla del blog (normalmente en sidebar.php):
<?php categorias_populares([días_anteriores](=30), [número_de_categorías](=10), [mostrar_número_de_entradas](=1)); ?>Opciones:
- [días_anteriores]: El número de días sobre el que se van a contar las últimas entradas. Por defecto, 30 días.
- [número_de_categorías]: El número de categorías que se muestran en la lista. Por defecto, 10 categorías.
- [mostrar_número_de_entradas]: Si vale 1 se muestran el número de entradas en los días definidos y si vale 0, pues no. Por defecto, vale 1 y se muestran.
Ejemplos:
Mostrar las 10 categorías más usadas los últimos 30 días, mostrando el número de entradas en ese periodo por categoría:
<?php categorias_populares(); ?>ó
<?php categorias_populares(30,10,1); ?>Mostrar las 15 categorías más usadas los últimos 60 días, sin mostrar el número de entradas por categoría:
<?php categorias_populares(60,15,0); ?>
Por supuesto, se admiten sugerencias, aportaciones y observaciones.
¡Lo han acertado!, aunque tampoco era tan difícil. El post de hoy va sobre el Sputnik 1.
¡Alucinados! Acabábamos de empezar el curso (entonces empezaba el 4 de octubre) y nos llevamos la sorpresa del siglo. Desde que lo dijeron por la radio (entonces nadie tenía tele), todo el mundo hablaba de lo mismo: ¡el esputnik! (nos aprendimos la palabreja de inmediato). Y habían sido los rusos. Bueno, los soviéticos… y Radio Nacional (que entonces era “nacional”) no tuvo más remedio que decirlo así.

Claro que la sorpresa no fue solo para los españolitos del momento. Alla Genrikhovna Masevich (de la que no he encontrado foto alguna), astrofísica, estaba en Madrid, al frente de la delegación soviética que iba a participar en un ciclo de conferencias en el marco del Año Geofísico Internacional. La buena mujer no tenía ni idea de lo que se gestaba en su país y se debió de llevar un susto de muerte. Así se las gastaban los soviéticos y sus secretos.
Y claro, los archisorprendidos y compungidos por el gol que les acababan de meter por toda la escuadra eran los norteamericanos. Ahí está el titular de primera plana del New York Times.
Pero, ¿qué era el Sputnik 1, el “Satélite Elemental 1” (ya se ve que los soviéticos no estaban para muchos ejercicios de creatividad)? ¿Qué eran los Sputniks?, porque, al parecer era una “familia”. Básicamente, era una esfera de 585 mm de diámetro, hecha de la aleación de aluminio AMG6T de 2 mm de espesor y muy pulimentada, con unos hermosos bigotes: 4 antenas de radio de entre 2,4 y 2,9 m de longitud, apuntando hacia el mismo lado, correspondientes a los dos transmisores que llevaba, de 20,005 y 40,002 MHz. La masa aproximada del ingenio era 83 kg.
Lo lanzaron a las 19:28:34 UTC (aunque entonces no se hablaba de eso, sino del meridiano de Greenwich), es decir, a las 22:28 de Moscú y a las 20:28 de España, desde una base cuyo nombre codificado era СССР “Тюра-Там”, o sea, URSS “Tyura Tam”, que hoy conocemos como Cosmódromo de Baikonur. Por cierto, la página de la Wikipedia en español habla de las 19:12 UTC, pero las demás referencias que he visto dan la hora antes señalada. El satélite dio 144o vueltas alrededor de la Tierra, alejándose del planeta en su apogeo 938 km.y acercándose en su perigeo 214 km. Las señales de radio emitidas sirvieron para obtener información de la densidad electrónica de la ionosfera. Además, por la duración de los pitidos de radio se transmitieron datos de presión y temperatura, y, dado que no se registró pérdida de presión, pudo saberse que no recibió ningún impacto de meteorito. El primer satélite artificial desapareció al arder en su reentrada en la atmósfera, el 4 de enero de 1958.
El vehículo que lanzó el Sputnik 1 era un cohete R-7, el primer misil balístico intercontinental del mundo, convenientemente modificado. Tenía 34 m de largo, 3 m de diámetro y pesaba 280 toneladas. Se trataba de un ingenio de dos etapas; la primera contaba con 4 motores cohete RD-107, de 971 kN de empuje en vacío, cada uno, que utilizaban como comburente oxígeno líquido y como combustible keroseno. La segunda utilizaba un motor RD-108, de 941 kN de empuje en vacío, que funcionaba también con oxígeno y keroseno. De él se derivaron los vehículos Vostok, Vosjod y Sozuz.
En realidad, el lanzamiento sirvió para probar el vehículo lanzador, concebido por Serguei Pavlóvich Koroliov. En principio, se pensó desarrollar un satélite mucho más complejo y pesado y, con ese fin, se inició el rediseño del R-7, para dotarlo de una tercera fase. Sin embargo, cuando los soviéticos se enteraron de que Estados Unidos estaba preparando dos satélites en el programa Vanguard, uno destinado a poner “algo” en órbita y el otro, nás “serio”, decidieron hacer lo mismo… y ganaron la carrera.
El Sputnik 1 fue el primer satélite del programa. El Sputnik 2 fue el primero que llevó a bordo un mamífero: la perrita Laika, cuyo regreso no se contemplaba y murió en el viaje, entre 5 y 7 horas antes de lo previsto. El último lanzamiento, el del Sputnik 10, tuvo lugar el 25 de marzo de 1961, dentro del programa Vostok.
Pónganse hace 200 años. Imagínense que están a bordo de un velero y, de repente, ven algo que echa fuego, corre por el agua y hace un ruido de mil demonios… Se explica que dijeran de él:
La sorpresa y la turbación que provocaba el aspecto del vapor en las tripulaciones de las naves eran extremas. Estas gentes sencillas, la mayoría de las cuales no habían oído nada de los experimentos de Fulton, contemplaban lo que suponían un monstruo enorme, que vomitaba fuego y humo por su garganta, azotando el agua con sus aletas y agitando el río con su rugido, acercándose rápidamente contra viento y marea. Algunos se tiraban sobre el puente de sus barcos, otros permanecían en una agonía de terror hasta que el monstruo había pasado, mientras que otros más se iban a sus botes y se acercaban a la orilla dejando que sus barcos a la deriva corriente abajo. El terror no se circunscribía los marineros. Las gentes que vivían cerca de las orillas las abarrotaban para ver el vapor cuando pasaba.
Hace hoy 200 años que hizo su primer viaje por el río Hudson, entre la Ciudad de Nueva York y Albany, capital del estado de Nueva York, el North River Steamboat (“Barco de vapor del río del Norte”) procedente de la Ciudad de Nueva York.

Fue construido en el astillero de Charles Browne, de Nueva York, y equipado con motores de vapor de Boulton and Watt, de Birmingham (Inglaterra). Sus dimensiones originales eran 39,62 m. de eslora, 4,87 de manga y 2,13 de puntal. El buque tenía una rueda de palas a cada costado, pero también contaba con mástiles y velas.
Los escépticos lo llamaron “Disparate de Fulton”, porque Robert Fulton fue el ingeniero que lo creó, tras otros experimentos funcionales anteriores.
El viaje inaugural, al mando del capitán Andrew Brink, partió de Nueva York el 17 de de agosto de 1807 y llegó a Albany dos días más tarde, tras 32 horas de viaje, con una parada de 20 horas en Clermont Manor, propiedad de Robert Livingston, que había sido embajador de los Estados Unidos en Francia, donde entró en contacto con Fulton, al que financió su proyecto.
El viaje de regreso se hizo en 30 horas, parando una en Clermont, con una velocidad media de 5 millas por hora.
El servicio regular comenzó el 4 de septiembre: partía de Nueva York los sábados a las 6 de la tarde y de Albany, los miércoles a las 8 de la mañana, con 36 horas de viaje.
La publicidad hablaba del North River Steamboat o, simplemente, del Steamboat (”Barco de vapor”)… evidentemente, no había otro.
Entre 1807 y 1808, se hicieron importantes modificaciones en el barco: se alargó y ensanchó, y se colocaron unas cubiertas sobre las palas, con el fin de evitar salpicaduras y lesiones. Además, se modificó su nombre, pasando a llamarse North River Steamboat of Clermont (obviamente, por el “peso” del socio financiero). Al final, sería conocido como North River.
En todo caso y a pesar de los terrores inicialmente despertados, el servicio de vapor fue todo un éxito y el North River pronto tuvo compañeros: en 1809, el Car of Neptune y en 1811, el Paragon.
En todo caso, para la historia queda le fecha del 17 de agosto de 1807 como la del viaje inaugural del North River Steamboat.
Hace tres días lo anunciaba El Periódico de Catalunya: el Velaro ya está dispuesto para iniciar sus viajes comerciales. “Velaro” es el nombre por el que se conoce a los nuevos trenes AVE que comenzarán a circular en las líneas Madrid-Sevilla y Madrid-Tarragona el próximo día 22. Aunque pocos se acuerdan, es el tren que ostenta, hasta la fecha, el récord mundial de velocidad ferroviaria en versión estándar: 403,7 km/h, conseguido en entre Calatayud y Guadalajara. Su aspecto es este (la foto es de neuromancer):

En su interior, llama la atención la inexistencia de una “locomotora”. En vez de cabezas tractoras (máquinas), el Velaro lleva sus 16 motores eléctricos asíncronos repartidos por los bogies del tren, lo que supone una tracción repartida. En condiciones normales, el maquinista va “de adorno”. Solo en caso de fallo del sistema automático tendría que tomar efectivamente los mandos.
Por eso, el único obstáculo entre la cabina de conducción y la de pasajeros es una mampara de cristal que, eso sí, puede oscurecerse a voluntad del maquinista. Si se mantiene transparente, desde las plazas más avanzadas del primer coche se tiene casi la misma visión que el maquinista (la foto es de El Periódico de Catalunya).
El tren en cuestión es un producto de Siemens AG que, en su versión para España, presenta las siguientes características:
Longitud: 200-250 m
Anchura: 2,950 m.
Altura: 3,890 m.
Peso total: 409-425 t.
Ancho de vía: 1435 mm.
Sistema eléctrico: 25 kV. a 50 Hz.
Velocidad comercial máxima: 250-350 km/h.
Potencia: 8.000-8.800 kW.
Fuerza de tracción: 283 kN.
Número de plazas: 400-600.
En el vídeo, pueden verse algunos aspectos del interior, en especial de la cabina: