Lo veo en Genciencia, lo confirmo en El Mundo y el resultado, en el catálogo de Marks & Spencer.
El simpático muchachito de la foto de la firma inglesa dice con toda la razón: “Mi pantalón está hecho con botellas recicladas” (está bien traducido, sí, porque, en castellano, el singular es pantalón; en inglés, aunque también existe el singular trouser, ya está integrado el uso plural, referido a las dos perneras, y casi siempre llevan 2 trousers o 1 pair of trousers…).
Pero eso no es nada sorprendente. Las botellas modernas de plástico son de politereftalato de etileno (más conocido como PET, o sea polyethylene terephthalate), un poliéster; y el politereftalato de etileno fue sintetizado y patentado por Whinfield y Dickson en 1941 como polímero para fabricar fibras.
Durante el reciclado del PET de botellas, se separa el polímero de las impurezas que contiene (papel, etc.) y se selecciona por colores. Los colores más cotizados son el azul y el verde y uno de sus destinos es la fabricación de fibra. Es curioso señalar que los colores de los pantalones de poliéster que ofrece Marks & Spencer, en su línea de ropa escolar “antimanchas” y “sin necesidad de planchado”, sean azul marino y gris marengo.
En resumen, como estrategia publicitaria, en un momento en que pujan al alza los valores ecológicos, la de la firma inglesa es impecable y simpática. Como “noticia” científica, me parece que ni es tal ni lo es en el terreno tecnológico.
A título de curiosidad, el texto de El Mundo termina confundiendo la marca británica Marks & Spencer (M&S) con la firma sueca H&M.












