Veo un titular de Baquía: Ordenadores capaces de leer la mente humana… ¡Toma del frasco, Carrasco!
Más adelante, en el artículo, puede leerse un notable e ilustrado comentario: “Un PC emocionalmente consciente que está siendo desarrollado por científicos británicos y estadounidenses podrá leer los pensamientos individuales analizando una combinación de los movimientos faciales que representan los sentimientos subyacentes”. Que conste que la cursiva es suya.

Le adjudican la cosa a Peter Robinson (este de la izquierda), de la Universidad de Cambridge, sin poner enlace alguno con el sitio… Los “estadounidenses” son del MIT Media Lab, en concreto, Rana el Kaliouby (a la derecha), del Affective Computing Group. A esta investigadora ni la nombran.
Una vez repuesto del soponcio (menos mal que no tenía delante al tal “PC emocionalmente consciente”) decido hacer algunas averiguaciones sobre la cosa…
Lo primero que me planteo es si alguien ha desentrañado ya los mecanismos neurales y hormonales de las emociones… las últimas noticias que tenía de la gente que se dedica a esas cosas (Damasio, Westen y algún que otro mequetrefe por el estilo) era que seguían sin tenerlo muy claro…
Como esa vía no me parecía productiva, decidí darme un ciberpaseo por la Universidad de Cambridge, a la página del profesor Robinson… Efectivamente, Peter Robinson y Rana el Kaliouby vienen trabajando desde 2004, tratando de conseguir un sistema portátil que ayude a las personas que padecen autismo y a las que sufren el síndrome de Asperger, que pueda interpretar determinados gestos como expresiones emocionales.
Simon Baron-Cohen (el risueño caballero de al lado), psicólogo, director del Centro de Investigación del Autismo de la Universidad de Cambridge, les facilitó a los investigadores informáticos una taxonomía de expresiones faciales y de las emociones con las que se correlacionan. Basándose en esa taxonomía, los especialistas informáticos han conseguido que el sistema interprete (el sistema no “lee” nada, aunque en inglés se diga “read” y en la escuela digan que “to read” es “leer”) las expresiones faciales correctamente.
Es obvio que, aún sin quererlo, manifestamos muchas veces nuestras emociones mediante la expresión corporal: gestos, posturas, tono de voz, tics, etc. Todos solemos valernos de esas manifestaciones en nuestras relaciones con los demás. Por su parte, las personas que padecem autismo o presentan el síndrome de Asperger se caracterizan por su déficit de interpretación de estados emocionales de otros y se pretende que el aparato en cuestión les sirva de ayuda interpretativa. De ahí a hablar de unos ordenadores que “lean” la mente hay un abismo, entre otras cosas porque, para “leer” o “interpretar” algo, hace falta saber qué es ese algo y cómo funciona ese algo… ¿Recordáis la alegría que se llevaron Young y Champollion cuando Pierre Bouchard descubrió la piedra de Rosetta?
















