videojuegos y obesidad

obeso.jpg Cuando yo era pequeño, y me parece que de esto hace muchos años, la gente –galenos incluidos- decía que “niño gordo, niño feliz y bien criado”. Quizá por eso mi señor padre anunció mi venida al mundo diciendo que tenía “el hijo más feo del mundo” y, sin quitarle la razón por otros conceptos, si se refería a mi aspecto piltrafoso, pronto le di el mentís más rotundo, de acuerdo con los cánones infantoestéticos del momento…

El caso es que, a estas alturas, ya es de dominio público el grave problema de la obesidad y, más en concreto, de la obesidad infantil. Hace 15 años, el 5% de los niños españoles eran obesos; ahora, lo son el 16%, porcentaje superior al de Estados Unidos. En la Unión Europea, solo nos supera el Reino Unido.

Pues bien, el segundo de los estudios aludidos en ¿Conocemos l@s docentes los videojuegos?, el post de IGUALES EN LAS TRES MIL al que me refería aquí, apareció publicado en el número de diciembre de 2006 de Pediatrics. Su título: Energy Expenditure of Sedentary Screen Time Compared With Active Screen Time for Children (“Gasto energético en tiempo de pantalla sedentario en comparación con el tiempo de pantalla activo, en niños”). Sus autores: Lorraine Lanningham-Foster, Teresa B. Jensen, Randal C. Foster, Aoife B. Redmond, Brian A. Walker, Dieter Heinz y James A. Levine, de la Clínica Mayo, de Rochester (Minnesota, EE.UU.).

Dual_apple_monitors.jpgEvidentemente, la (mala) alimentación es una de las causas del incremento de este problema. Otra es el creciente sedentarismo de niños y jóvenes, abonado en importante medida por el “atractivo de las pantallas”, sean de TV, de videojuegos o de ordenador, en detrimento de la actividad física. Por eso, en todo el mundo desarrollado, se ha tratado de apartar de las pantallas a niños y adolescentes, de limitar su “tiempo de pantalla”. Evidentemente, es un empeño inútil. Los jóvenes (y los no tan jóvenes) valoran mucho estos aparatos. En consecuencia, merecía la pena estudiar la posibilidad de aprovechar el tiempo de pantalla para fomentar la actividad física. La hipótesis de partida era que el gasto energético sería significativamente mayor cuando los niños jugaran con videojuegos que fomentaran la actividad motora, en comparación con videojuegos sedentarios.

Para comprobarlo, hacían falta un diseño experimental, unos videojuegos, unas consolas y, naturalmente, unos cuantos niños y niñas.

El diseño era relativamente sencillo: se trataba de medir consumos energéticos y compararlos. Para ello, se utilizó un calorímetro de precisión específicamente construido por Columbus Instruments para su uso con niños. Antes del experimento se calibró y se repitieron las comprobaciones de funcionamiento a lo largo del mismo. El aire espirado se recogía mediante una mascarilla que cubría toda la cara. Se tomaron medidas de cada participante en reposo, sentado y viendo la TV, sentado y marchando en cinta sin fin, sentado y jugando y jugando con los juegos “activos”.

En cuanto a los videojuegos, fueron seleccionados tres: uno “sedentario” y dos “activos”.

Extreme_Skate_Adventure.jpgComo juego sedentario, se utilizó Disney’s Extreme Skate Adventure, para PS2 (a la izquierda), de Activision, con un controlador manual, conectado por cable a la consola. En este juego, todos los niños jugaban con el personaje Woody (de Toy Story) y comenzaban a jugar en la habitación de Andy.

 

Obesidad._Nicktoons_Movin__.jpgComo programas “activos”, se utilizaron dos. En primer lugar, Nicktoons Movin’, también para PS2 (a la derecha), de THQ, con una pequeña cámara USB EyeToy, para introducir al niño en el juego y coger los objetos de forma interactiva. En este, todos los niños utilizaron el juego Jellyfish Jam.

Dance_dance_revolution.jpgEl segundo juego “activo” era Dance Dance Revolution Ultramix 2, para Xbox (a la izquierda), de Konami, que utilizaba como controlador del juego una alfombrilla sobre la que bailbana los niños para ganar puntos. Todos los niños bailaron con “Samba” en la modalidad de entrenamiento, con la velocidad fijada en el nivel 3.

Ps2_scph39000.jpgEvidentemente, las consolas fueron la PlayStation 2 de Sony (a la derecha) y la Xbox de Microsoft (abajo).

800px_Xbox_1.jpg En cuanto a los participantes, fueron seleccionados 12 niños y 13 niñas de distintas alturas y pesos. 5 niños y 5 niñas presentaban una ligera obesidad, mientras que el resto presentaba un peso normal.

Los investigadores compararon las respuestas energéticas a todos los juegos de los niños delgados con las de los niños obesos y, en términos absolutos, el gasto energético de los obesos fue significativamente mayor que el de los niños delgados. Corregidos los datos en relación con el peso corporal, los niños con sobrepeso presentaban un gasto inferior en reposo, sentados y viendo la TV, y sentados y jugando al videojuego tradicional. Sin embargo, las respuestas energéticas de obesos y delgados no fueron significativamente diferentes en las situaciones de andar y ver la TV y jugar a los juegos activos.

En consecuencia, los videojuegos que requieren movimiento pueden incrementar el gasto energético de niños y adolescentes en una proporción similar a la de los juegos activos tradicionales. Cuanto mayor sea el gasto energético, mejor se combatirá la tendencia a la obesidad y, dado que los videojuegos han atrído, atraen y, previsiblemente, seguirán atrayendo a niños y jóvenes, el uso de videojuegos activos puede servir para combatir el grave problema señalado.

Por lo demás, los mismos investigadores insisten en la necesidad de replicar estos estudios con poblaciones más grandes, con el fin de afianzar los conocimientos que arrojan esta clase de experimentos. Como en el caso que comentamos en contra el dolor, realidad virtual, este estudio es también de carácter conductual, de ingeniería de la conducta, y creo que puede servir para demostrar el interés que encierra la modificación de los ambientes para conseguir la de los comportamientos, con independencia de otros factores y variables internos de los sujetos.

perpetrado por Illaq @ 17/01/07 18:00
Esto es: Ciencia


2 Comentarios en 'videojuegos y obesidad'

  1.  
    enero 19, 2007 | 00:03
     

    Reitero mis felicitaciones porque sin duda la labor de investigación que realizas nos aporta muchísima información que agradecemos nosotros y nuestros alumnos. En breve, mañana o pasado haré en “Iguales en las tres Mil” una llamada a visitar este espléndido Zooglea. interesantísimo post.
    Saludos.

  2.  
    Illaq
    enero 19, 2007 | 09:42
     

    De nuevo, tanto yo como quienes más o menos a trancas y barrancas hacemos Zooglea, agradecemos tus elogios. Evidentemente, lo hacemos porque nos gusta y, si lo que nos gusta, encima tiene utilidad para quienes por aquí se asoman, miel sobre hojuelas… Sin duda, hablando de “ingeniería conductual”, es un buen reforzador.
    Saludos.

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