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viernes 9 de mayo

crítica: Iron Man

Quién se atreve a llevar a la pantalla grande a un superheróe de comic debe decidir entre hacer una película fiel a los guiones para papel o adaptar el personaje a la actualidad y construir la historia con un lenguaje más cinematográfico. Está claro que, con los millones que se mueven en estas producciones, la apuesta segura es la segunda, haciendo buena la máxima de que es mejor hacer una buena taquilla que te reconozcan como la mejor película del año.  El riesgo es que en la puesta al día del personaje, todo la magia que tenía en el papel puede perderse en el proceso, acabando con una producción que aburre a las ovejas y lo mejor que tiene que ofrecer son los efectos especiales (véase Los Cuatro Fantásticos).

Afortunadamente, con Iron Man han sabido dar con el punto justo entre una película espectacular y entretenida, y unos personajes que, sin ser Brando en El Padrino, son algo más que resultones. En especial, hay que destacar el Tony Stark que hace Robert Downey Jr, que parece que hicieron el personaje pensando en él. Y ya veremos cuando en la segunda entrega empiecen los problemas de Tony con la bebida, entonces es cuando lo va a bordar…

De hecho, la película funciona sorprendemente bien teniendo en cuenta que el director viene de firmar obras tan inclasificables como Elf y Zathura. Es posible que el hecho de que dos de los guionistas lo fueran también de Días de los Hombres explique que no flojee demasiado la trama, algo bastante común en las películas de superhéroes. Como siempre, el arranque es lo mejor que tiene Iron Man y mantiene al espectador enganchado durante un buen rato. Después la película divaga durante bastante tiempo con la mágica transformación moral del protagonista (tiempo suficiente para que Gwyneth Paltrow luzca a su Pepper Potts, que seguro hará las delicias de los más frikis), hasta llegar a un final un tanto precipitado y anodino, que no salva ni las tablas de Jeff Bridges, en el pellejo del malo de turno.

Aunque los efectos digitales están omnipresentes en la película, no son los protagonistas y se agradecen las dos o tres escenas escenas en las que podemos ver a Tony con su brillante armadura en acción. La relación con Potts aporta algo de picante a la historia, pero no pasa de un tonteo propio de quiceañeros. Lo cierto es que al final Tony Stark no es tan fiero como quisiéramos y se nota que abarcar el mayor sector de público posible era una de las prioridades. Y es que la transformación desde señor de la guerra hasta hippy pacifista es algo difícil de tragar.

En resumen, Iron Man es correcta y entretenida, pese a llegar a las dos horas de metraje. Robert Downey Jr es el actor perfecto para hacer de Tony Stark y buena parte del éxito de la película se basa en eso. En fin, que no estamos ante una candidata al León de Oro, pero ni falta que hace, ya que su única pretensión en entretener y eso lo hace con solvencia.

Me ha gustado: El arranque de la película.

No me ha gustado: Pese a todo, hubiera preferido un Tony Stark mucho más agresivo.

Lo mejor: Robert Downey Jr es Tony Stark.

Lo peor: Como en todas las primeras películas de superhéroes, lo que viene después de la presentación del personaje no vale demasiado.

Curiosidades: Quentin Tarantino se interesó en 1999 por el personaje, aunque al final pasó por varias manos hasta acabar en las de Jon Favreau.

Espectador recomendado: Es una película estrictamente de entretenimiento, sin mucho más que ofrecer. Si es lo que te apetece, vas a pasar un buen rato.

jueves 24 de abril

un avión fantástico

Como saben, soy un pelín aeroforofo y el post anterior de Taliesin me ha recordado los distintos aviones que aparecen en Indiana Jones en busca del Arca perdida. Me parece que son tres, de los que el más conocido, con todo merecimiento, es el archifamoso bimotor Douglas DC-3 Skytrain. En de la película ni siquiera es “suyo”, pues lo tomaron en préstamo de Lost Horizon (1973).

Sin embargo, al principio del filme, Jones tiene salir por pies o, mejor, por el aire, en un pequeño hidroavión monomotor, de la misma época que el DC-3, un UBF-2, con flotadores, construido por la WACO Aircraft Company, que alcanzaba una velocidad máxima de unos 215 km/h. El raro ejemplar que “trabaja” en la película tenía la matrícula NC13075, aunque en el filme mostraba una curiosa OB-CPO, que algunos relacionan con “guiños” al Obi-Wan Kenobi y a C-3PO, de La Guerra de las Galaxias.

De todos modos, el más interesante que aparece en la película es una extraña ala volante, el “avión que nunca existió”.

Es curioso que las esvásticas que aparecen en las derivas verticales correspondan a la escarapela civil de la alemania nazi, mientras que las que se aprecian en las alas sean escarapelas militares, pero no las que llevaban en ese lugar.

Los ingenieros alemanes habían concebido varias alas volantes, como el Horten HO-Vc:

y tenían en cartera otros proyectos de este tipo, como el bombardero hexarreactor Arado E-555.

Al parecer, los diseñadores del filme se inspiraron también en el prototipo norteamericano Northrop N-1M, inspirado y, hasta cierto punto, derivado de los diseños alemanes de Horten:

En todo caso, el avión inexistente fue construido en la fábrica de la antigua Vickers-Armstrongs de la British Aircraft Corporation, en Inglaterra, desmontado y vuelto a montar en el lugar de rodaje, en Túnez.

¿A que parece de verdad?

miércoles 23 de abril

crítica: Indiana Jones en Busca del Arca Perdida

El próximo 22 de mayo se estrenará en los cines la que será cuarta entrega de las aventuras del arqueólogo más famoso del cine. Veintisiete años (que se dice pronto) separan la primera entrega de la nueva Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal. En todos esos años Harrison Ford ha pasado de no llegar los cuarenta a acercarse peligrosamente a los setenta (que también se dice pronto). La verdad es que no tengo puestas muchas esperanzas en ella e incluso George Lucas avisa de que “la película no es la segunda venida de jesucristo” (sic). De todas formas, el mito es tan grande que no dudo que será el taquillazo del año. Hasta entonces, vamos a ir dando un repaso a las tres entregas anteriores…

Para apreciar Indiana Jones en Busca del Arca Perdida hay que trasladarse al año 1981. Hoy en día estamos ya cansados de un cine de aventuras que no sorprende y que se basa ante todo en los efectos digitales. Hace casi treinta años los efectos especiales se hacían “a mano” y lo más sofisticado había que hacerlo con maquetas y trucos de cámara. Pese a todo, podemos verla en el año 2008 sin sonrojarnos, ya que ha aguantado bastante bien el paso del tiempo. Si acaso algunas situaciones son un poco ingenuas comparado con todo lo que ya hemos degustado en un cine, pero es perdonable y entendible.

Pero lo que no se ha visto apenas alterado con el paso de los años es la magia. El halo de misterio que rodea a un objeto místico como es el Arca de la Alianza, mezclado con el punto de vista arqueológico y unos cuantos nazis malísimos es una fórmula que mantiene al espectador sumergido en la aventura hasta el final. De hecho, te engancha desde su espectacular arranque con Indiana buscando el ídolo de la cueva, cuya escena de la trampa de la piedra gigante ha pasado a la historia del cine. Se trata de una magnífica manera de presentar al personaje y sus fetiches, el sombrero y el látigo, que se disfruta mucho más cuando la ves por segunda vez (o tercera). A partir de ahí, la acción sólo se detiene en dos o tres ocasiones para tomar algo de aliento. Para añadir algo de salsa a la historia, tenemos la relación de amor/odio que mantiene Jones con Marion, aunque nos recuerde demasiado a la que tuviera cierto cazarrecompensas con cierta diplomática estelar.

Realmente, no se si se es porque ha encasillado en el personaje, pero es innegable que el papel de aventurero listillo y rompecorazones le viene como anillo al dedo a Harrison Ford. Ya lo demostró con Han Solo y ahora lo borda con Indiana Jones. Esa media sonrisa y la cara de la-hemos-cagado son impagables y hace que en ningún momento estemos ante un héroe que va de sobrado y acaba siendo antipático. La dualidad doctor Henry Jones, con sus gafas y su aspecto apocado, frente al encantador y seguro de sí mismo Indiana Jones, lo dota de credibilidad y lo acerca al espectador. Entre el resto de los actores destacan John Rhys-Davies, en el papel de Sallah, y Wolf Kahler, encarnando al malísimo coronel Dietrich.

Hay “otro actor”, que no vemos en pantalla, pero que está siempre presente. Se trata de la magistral banda sonora a cargo del maestro John Williams, que firmó uno de sus mejores trabajos, antes de empezar a autoplagiarse hasta la naúsea. Los temas acompañan a lo que vemos en pantalla de una forma que sólo el dúo Spielberg/Williams sabe hacerlo y engrandecen aún más el mito, haciendo que en nuestra mente la unión entre banda sonora y personaje sea indisoluble.

En resumen, en Busca del Arca Perdida es un clásico del cine por méritos propios y es un gran ejemplo de “cine de palomitas” de calidad que hace tiempo que no vemos (quizás la primera entrega de Piratas del Caribe). Es por eso que alrededor del personaje de Indiana Jones se ha creado una mitología que, aunque no tan extensa como la de Star Wars, es suficientemente rentable como para retirar a sus creadores, que ahora vienen con una nueva entrega. Dentro de un mes podremos decir si se trata de una entrega que hace justicia al personaje o es un producto innecesario. En cualquier caso, siempre podremos volver a Tanis a buscar el Arca de la Alianza…

Me ha gustado: La escena de la sala de los mapas, con el bastón de Ra, me sigue pareciendo impresionante.

No me ha gustado: Las escenas por la calles de la ciudad egipcia tienen un toque cómico que no me acaba de encajar.

Lo mejor: La creación del personaje es magnífica y se debe en parte a que en 1981 las películas aún se sustentaban en los personajes y no en los efectos digitales.

Lo peor: El último tramo de la película resulta un poco inconexo y precipitado.

Curiosidades: Cientos. Nick Nolte y Tom Selleck fueron opciones para hacer de Indy. En el guión el protagonista se llamaba Indiana Smith, pero el primer día de producción se cambió por Indiana Jones. En los jeroglíficos del Pozo de Almas se pueden ver a R2-D2 y C-3PO.

Espectador recomendado: Los más sensibles a las películas con exceso de edulcorante quizás no salgan muy contentos del cine, pero el resto de los mortales se lo va a pasar bastante bien.

viernes 28 de marzo

¿alguien ha visto a doc octopus?

¡Aquí llegan los X-Men dispuestos para la acción! Aunque parece que hay un invitado sorpresa en la escena


Parece que los responsables del rodaje de la película tienen bastante sentido del humor.

perpetrado por Taliesin @ 28/03/08 20:51
Esto es: Cine y Humor

miércoles 26 de marzo

a new hope hecha por unos aficionados

Gracias a NPCQLHI he descubierto esta recreación que unos aficionados han hecho de Star Wars: A New Hope. Desde luego, con esfuerzo e ilusión se pueden suplir hasta los más sofisticados efectos especiales. O no.