Toma de contacto con el Festival de Cine Europeo de Sevilla. La oferta es muy abundante (170 películas), así que hay que hacer una selección fruto del estudio. La premisa es elegir una o dos pelis diarias con ciertas garantías de calidad, que sean estrenos y, ante la duda, evitar películas que vayan a tener buena distribución en nuestro país. La mejores opciones salen este año de la sección oficial, Euroimages y, sobre todo, de la selección EFA, que son obras preseleccionadas para los premios del cine europeo, con lo que ya sabemos que muy mal no deben estar.
Primer día, primera película: Flammen & Citronen, una coproducción danesa, alemana y checa que encontramos en Euroimages. Se ambienta en el Copenhague de una Dinamarca ocupada por los alemanes, en 1944. Los protagonistas son dos hombres de la resistencia que realizan misiones de ejecución de colaboracionistas con los nazis.
Es una película que divaga de forma bastante cruda sobre las razones que llevan a una persona a convertirse en un asesino a sangre fría por el bien de la patria. Esta basada en la historia real de los dos protagonistas, así que entiendo que los elementos dramáticos se han sacrificado en pos del rigor histórico. Esto explicaría los continuos arranques y frenazos de una trama que es más bien una entrega por capítulos.
Lo mejor es la interpretación de los dos actores principales: el para mi desconocido Thure Lindhardt y el ya veterano Mads Mikkelsen, que muchos conocerán por su papel en Casino Royale, la última Bond. El trabajo desarrolado por los dos es magnífico: sobrios pero incisivos, ayudados en todo momento por una sobrecogedora fotografía.
En resumen, una película bastante interesante que muestra como la guerra transforma sentimientos como el amor, el odio o la lealtad, retorciéndolos de forma que algunas personas se convierten en desconocidas de sí mismas: héroes, villanos o simples aprovechados de la situación.
















