Procuro no leer críticas antes de ver una película que me apetece ver y sigo sin leerlas hasta haber dado mi opinión al respecto. Pese a todo, no puedo evitar leer algunos titulares con los que el crítico resume las sensaciones que le ha transmitido la película. He visto que de Ocean’s 13 algunos piensan que es tan sólo una reunión de amigos que ruedan una película mientras están de vacaciones en Las Vegas. Aunque coincido en que sí es una reunión de amigos y seguro que se lo han pasado en grande durante el rodaje, no creo que esto sea algo negativo, sino todo lo contrario. La buena sintonía entre Pitt y Clooney es el motor de la película y en esta entrega son más chulos que nunca (si eso es posible). Imagino que la pareja hará las delicias de las féminas con su aspecto desenfadado y esa perenne media sonrisa.
Para Ocean’s 13 Soderbergh ha prescindido de las chicas (Catherine Zeta-Jones y Julia Roberts) y, aunque no estoy seguro de que sea buena idea, lo cierto es que evita distracciones de una trama directa y con pocas sorpresas. El guión es tan simple como que el grupo quiere dar un golpe, traza un plan y lo da. El espectador conoce como será el golpe desde el principio, ya que durante la primera mitad de la película la pareja protagonista se dedican a repasar los movimientos que ha realizado con los miembros de su equipo para llevar a cabo un complejísimo plan. Entre este arranque y la puesta en marcha del robo el ritmo baja un poco y puede llegar a aburrir, ya que el grupo se limita solucionar los inconvenientes que se van encontrando. Es en este momento cuando aparece Andy Garcia, que se convertirá en aliado de conveniencia de los chicos de Ocean. Sin embargo, el peso que tiene en la trama es muy poco y tengo la impresión de que es un personaje desaprovechado. La víctima en esta entrega será un Al Pacino que parece haber recuperado sus gestos de mafioso italiano para dar vida al dueño de un lujoso hotel en Las Vegas, aunque su interpretación es discreta tanto en metraje como en oficio.
Como en todas las películas de robos, el momento cumbre es el del golpe. Hay que reconocer que el argumento es un crescendo continuo, aunque con algunos altibajos, que cristaliza con éxito en los últimos veinte minutos. Quizás el problema es que, salvo algunos matices, no hay sorpresas y las cosas salen más o menos como las habían planeado. Se agradece que Soderbergh no haya caído en todos los clichés del género, pero la verdad es que la resolución no funciona igual de bien que en Ocean’s 11. Pese a todo, hay que valorar la dificultad de dar vida a un argumento complejo, en el que todo encaja a la perfección y que requiere un montaje con tanta dificultad como dar un golpe en un casino de Las Vegas.
En resumen, en Ocean’s 13 nos encontramos con un argumento cuyas piezas encajan como en un reloj y que se ha llevado a la pantalla con bastante solvencia. El montaje y la fotografía sumergen al espectador en la incertidumbre y el nervio propios de lo que sería un robo a gran escala. Por otro lado, la buena química entre unos actores que parecen conocerse de toda la vida aporta el crédito necesario para un grupo de ladrones que van a dar en Las Vegas el golpe más sonado de la historia… otra vez.
Me ha gustado: La forma en que se cuentan todos lo pasos que tienen que dar para llevar a cabo el plan.
No me ha gustado: El personaje de Andy Garcia tiene poco peso en la trama y seguro que se podría haber aprovechado más, aunque fuera a costa de hacerle sombra a Clooney y Pitt. Aunque claro, igual es este el problema.
Lo mejor: La buena química entre los actores.
Lo peor: En algunos momentos se pierde el buen ritmo conseguido en los primeros veinte minutos de la cinta.
Curiosidades: Hay muchos guiños y referencias a El Padrino. De hecho, Al Pacino tiene una frase que está tomada directamente de cuando encarnó a Michael Corleone en 1972.
Espectador recomendado: Para todos los públicos. Se trata de una peli clásica de robos con buen ritmo y que te deja con buen sabor de boca, aunque te hayas olvidado de ella a los dos días.










A mi me aburrió. (y como todo lo que ponga es opinión personal).
el inicio me pareció lento. Y con una necesidad muy elevada de explicar el porqué era imposible (aunque luego lo hiciesen). Es un planteamiento tan increíble que la única forma de que se entendiese es hacer una narración con lo que van a hacer (o han hecho).
El personaje de Al Pacino me parece sobreactuado. Y el papel de Andy García pobre. Respecto a los 11, ganan protagonismo Clooney y Pitt a base de quitárselo a los demás. El papel del chino o el del ingeniero electrónico (por decir dos) son meramente anecdóticos. Es decir, que más que un trabajo en común para un objetivo parece una sucesión de escenitas más o menos hiladas.
Es decir iba a ver una película entretenida y me lleve un gusto agridulce. Yo no la recomendaría.