Atreverse con Superman veinte años después de la última entrega es condenarse a las comparaciones. Con el handicap adicional de que hagas lo que hagas, probablemente vas a recibir críticas negativas. Si optas por mantenerte fiel a lo que ya se hizo, habrá voces que tachen el proyecto de caduco y poco innovador; en cambio, un acercamiento más rompedor (como ya ocurrió con Batman) recibirá críticas por despreciar el trabajo ya hecho por los que antes dieron vida al Hombre de Acero. Lo cierto es que un personaje como Superman no deja mucho margen a la innovación y no hay forma de sacarlo de ese perfil de buenazo tontorrón, de sacrificado salvador de la humanidad. No hay manera de insuflar algo de vida a un tipo que lleva los calzoncillos por fuera y se peina con un caracol estilo Lola Flores.
¿O sí? Quizás haya una forma de renovar el personaje, de sacar algo más de jugo al dúo Clark/Superman. Pero, al fin y al cabo, esto es sólo una película de aventuras, sin pretensiones. ¿Cuál es entonces el camino correcto? Seguro que director y guionistas se hicieron esta pregunta en algún momento y finalmente decidieron lo menos arriesgado en estos casos: tirar por la calle del medio. Tenemos de nuevo al pánfilo Clark Kent que sigue sonrojándose cuando habla con Lois y al cachas de Superman tirándole los trastos, siempre manteniendo las distancias; tenemos de nuevo a Lex Luthor, interpretado por un Kevin Spacey que parece que estuviera interpretando a Gene Hackman en el papel de Lex Luthor; tenemos de nuevo una escena espectacular con avión de por medio y unos efectos especiales de cortar la respiración; tenemos todo eso, pero no tenemos mucho en conjunto. Se trata de una película muy entretenida pero que no traspasa la retina, que no emociona en ningún momento. Sólo algunos destellos que nos recuerdan a las anteriores entregas, ayudados por la brillante partitura de Williams, nos sacan una sonrisa.
Técnicamente intachable y con una selección de actores mejor de lo que deja ver la encorsetada dirección, Superman Returns deja algo frío al espectador. Apunta alto, pero se queda a medias en todo. No lo echábamos de menos, y tampoco estamos seguros de que haya vuelto de verdad. Queda la esperanza de que las nuevas entregas (que vendrán) ofrezcan algo más que entretenimiento descafeinado o que, al menos, tengan un argumento más interesante que el del boom inmobiliario. Que con Marbella ya tenemos bastante.
Me ha gustado: Los guiños que hay a los comics que vieron nacer al personaje. La escena en la que Superman contempla la Tierra desde el espacio.
No me ha gustado: Que hayan encorsetado a Kevin Spacey en el Lex Luthor que ya conocíamos.
Lo mejor: Como se tiran los tejos Superman y Lois.
Lo peor: Que no hayan apostado por ninguna de las tramas que se trenzan en la película, quedando el conjunto algo flojo.
Curiosidades: Lex Luthor podría haber sido interpretado por Johnny Depp.
Espectador recomendado: Públicos no muy exigentes. Cine comercial de entretenimiento y poco más. Aunque nunca alcanza un clímax, tampoco aburre.












