Como saben, soy un pelín aeroforofo y el post anterior de Taliesin me ha recordado los distintos aviones que aparecen en Indiana Jones en busca del Arca perdida. Me parece que son tres, de los que el más conocido, con todo merecimiento, es el archifamoso bimotor Douglas DC-3 Skytrain. En de la película ni siquiera es “suyo”, pues lo tomaron en préstamo de Lost Horizon (1973).

Sin embargo, al principio del filme, Jones tiene salir por pies o, mejor, por el aire, en un pequeño hidroavión monomotor, de la misma época que el DC-3, un UBF-2, con flotadores, construido por la WACO Aircraft Company, que alcanzaba una velocidad máxima de unos 215 km/h. El raro ejemplar que “trabaja” en la película tenía la matrícula NC13075, aunque en el filme mostraba una curiosa OB-CPO, que algunos relacionan con “guiños” al Obi-Wan Kenobi y a C-3PO, de La Guerra de las Galaxias.
De todos modos, el más interesante que aparece en la película es una extraña ala volante, el “avión que nunca existió”.

Es curioso que las esvásticas que aparecen en las derivas verticales correspondan a la escarapela civil de la alemania nazi, mientras que las que se aprecian en las alas sean escarapelas militares, pero no las que llevaban en ese lugar.
Los ingenieros alemanes habían concebido varias alas volantes, como el Horten HO-Vc:

y tenían en cartera otros proyectos de este tipo, como el bombardero hexarreactor Arado E-555.

Al parecer, los diseñadores del filme se inspiraron también en el prototipo norteamericano Northrop N-1M, inspirado y, hasta cierto punto, derivado de los diseños alemanes de Horten:

En todo caso, el avión inexistente fue construido en la fábrica de la antigua Vickers-Armstrongs de la British Aircraft Corporation, en Inglaterra, desmontado y vuelto a montar en el lugar de rodaje, en Túnez.
¿A que parece de verdad?
















