Hoy, 20 de enero de 2008 se cumplen 50 años de la primera historieta de Mortadelo y Filemón. Por aquel entonces los agentes aún trabajaban por libre y vestían algo diferente de como lo hacen ahora. Mortadelo usaba un sombrero, en el que guardaba sus disfraces, y paraguas (que parece que acabó en manos de Doña Urraca), mientras que Filemón fumaba en pipa y también usaba sombrero, lo que nos podía recordar al mismísimo Sherlock Holmes:
Somos muchos los que aprendimos a leer con un cómic de Mortadelo y Filemón en las manos. Estoy hablando de unos años en los que sólo había dos canales de televisión, los cómics se vendían en los kioskos y lo más parecido a una consola era la Atari, al alcance de muy pocos. En aquellos años devoraba y releía hasta la última viñeta de los Super Olé y Super Humor que tenía en un cajón y cuando llegaba a mis manos un ejemplar que aún no había leído era como un día de fiesta. Magín el Mago, La Caja de los Diez Cerrojos, Mundial 82 y El Plano de Alí-Gusano me hicieron pasar algunos de los mejores momentos de mi infancia.
Aún hoy sigo leyendo Mortadelos y disfruto con cada nueva viñeta nacida de la pluma del genial Francisco Ibáñez. Es posible que sea porque cada vez que me río con las desventuras de los detectives más patosos de la historia, conecto con ese día de hace veinticinco años en el que mi mayor preocupación era averiguar que había dentro de la caja de los diez cerrojos.
¡Feliz cumpleaños!


















Yo (viejo que es uno) no aprendí a leer con los señores de la “Agencia de Información”, pero sí puedo recordar cuando hicieron su genial aparición Mortadelo, Filemón y sus disparates. Entonces no había “dos” cadenas de TV; solo una y para quienes tuvieran caja tonta. Había radio, pero no se le hacía demasiado caso. Por eso, la irrupción de estos señores fue una ocurrencia genial. Lo malo es que, entre una aventura y otra, había que esperar toda una larga semana… En todo caso, resulta muy estimulante ver que, ahí siguen, solo con ligeros “retoques” de atrezzo.