Reconozco que al ver la foto se me pasó por la cabeza que fuera trucada, pero tras encontrármela en el último número de la revista Muy Interesante y tras investigar un poco, resulta que la foto es auténtica, no como esta otra de un gato.
El animalito pesa unos diez kilos y sobre sus patas traseras mide algo menos de un metro. Al parecer, su criador lo alimenta como al resto de sus conejos, aunque reconoce que Gigante Alemán, que es como se llama, “nunca se cansa de comer lechuga”. Bueno, mientras que no se coma a sus compañeros de jaula…


“¡ANIMAL!”… (el conejo, no Taliesin…)