Siempre me habían dicho que la acera era el caminito por el que tenían que ir los peatones para que no los atropellaran los coches.
Y es cierto, así reza la primera acepción correspondiente a la voz acera que aparece en el diccionario de la RAE: Orilla de la calle o de otra vía pública, generalmente enlosada, sita junto al paramento de las casas, y particularmente destinada para el tránsito de la gente que va a pie. Claro que también aparece una segunda acepción de la que no me habían hablado de pequeñito (que es cuando se aprenden estas cosas): Fila de casas que hay a cada lado de la calle o plaza.
O sea, la “acera” que aparece a la derecha corresponde a la segunda acepción.
Que conste que también corresponde a la primera si la persona paseante tiene “buen tipo”.
¡Ah! La foto no está trucada. Existe en la realidad: calle Júpiter, de Sevilla.
N.B. Este post no va contra el Alcalde.

















doy fe de que la foto es verídica. He vivido toda mi vida en esa calle y aún todas las semanas paso por ella.
De todas formas, he visto “aceras” peores. Pero bueno, ¿a quién le importa?