Este señor es الوليد بن طلال بن عبد العزيز آل سعو, aunque, probablemente, puesto así no sepan muy bien cómo llamarlo. Si les resulta más cómodo, la transcripción es: Al-Walid bin Talal bin Abdul Aziz Al Saud; es posible que sigan sin poder pronunciarlo bien, pero no importa. Dicen que, en 2006, debía de tener un patrimonio algo superior al mío… de unos 20.000 millones de dólares.
A este buen señor se le ocurrió comprarse un avión… un avión más bien grandecito…
Sí, sí, un Airbus A-380. Claro, la cosa le ha costado un pico (para usted o para mí), algo así como 215 milloncejos de euros. Pero, obviamente, no va a conformarse con un cacharro de estos del montón… Así que va a recubrirlo de oro, va a instalar un comedor para 14 personas, adornado a modo de lujosa tienda del desierto, una sauna con jacuzzi con un dispositivo para impedir que se desborde el agua, un cine, un gimnasio, dormitorios (¡qué menos!)…
Más detalles donde he visto la noticia: en Aerotranstornados y en el Portal Aire, aunque, al parecer, la información procede de La Vanguardia.
















