Paso por La Buhaira (en Sevilla, claro) y, aunque no sea el pabellón almohade, sino el neomudéjar “María de los Ángeles”, de 1892, por María de los Ángeles Medina Garvey, que compró por entonces los terrenos, la imagen nocturna del mismo no deja de ser hermosa.

Al lado está la alberca de 43 x 43 m y 1,70 m de profundidad, esta sí, almohade por los cuatro costados y hermana de la Giralda, aunque ahora esté dominada por una mole que se me antoja, así, por la noche, como una aparición digna de Encuentros en la Tercera Fase (con perdón de Spielberg)…
Bonito, ¿eh?

