No, no quería hablar de la famosa canción que Marilyn dedicó a Kennedy por su cumpleaños, sino de un aniversario mucho más inquietante. El próximo 11 de enero de 2007 se cumple el quinto aniversario de la creación del campo de concentración de Guantánamo. En ese limbo jurídico hay aún muchos detenidos a raíz de la invasión de Afganistán por parte de EEUU después de los atentados del 11S y muchos otros que vendrán de otras partes del mundo (algunos de los cuales habrán hecho escala en España).
El caso es que para celebrar ese quinto aniversario, Amnistía Internacional nos propone que firmemos una felicitación que harán llegar a George Bush el día 11 de enero, en la que se exige algo tan simple como que se cumpla la legalidad con los detenidos en Guantánamo. Sabemos que no va a servir de mucho pero, ¿qué menos podemos hacer?
“Feliz aniversario”, sr. Presidente
Estimado Sr. George W. Bush,
Ahora que está a punto de cumplirse el 5º aniversario del campo de detenidos de Guantánamo, quiero felicitarle a usted por varios motivos:
1. Por habérselas arreglado para mantener un centro de detención ilegal abierto durante tanto tiempo ante la pasividad de la comunidad internacional;
2. Por intentar reducir a cenizas la Convención de Ginebra, después de más de medio siglo de vigencia;
3. Por haber descubierto que hay seres humanos sin derechos humanos;
4. Por mantener bajo detención prolongada a cientos de detenidos sin cargo ni juicio, permitiendo las torturas y los malos tratos;
5. Por hacer desaparecer a un número desconocido de personas, y por hacerlo, eso sí, en nombre de la libertad;
6. Por haber conseguido que sean admisibles las pruebas obtenidas mediante tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes;
7. Por conseguir que muchos países, entre ellos muchos de Europa, le presten sus bases y aeropuertos para dichos propósitos.
Por todo ello, le hago llegar mis felicitaciones. Pero de paso, también le envío mi más airada condena y rechazo a la existencia de Guantánamo y el resto de centros de detención.
Le exijo a usted que cierre el centro de detención de Guantánamo y que libere a los detenidos a menos que los acusen de un delito común reconocible y los juzguen de conformidad con las normas internacionales de justicia procesal, en un tribunal que no imponga la pena de muerte.



“Feliz aniversario”, sr. Presidente













