Tenía que ocurrir. Todos los medios de comunicación andas revueltos, porque después de que Francia anunciara hace poco que desconectaría a los usuarios que descargasen contenidos protegidos por los derechos de autor (incluso con listas negras para impedir cambiar de operador), hoy mismo se ha hecho público que el Reino Unido también prepara un proyecto de ley que dejará sin internet a aquellos que usen la conexión para cosas malas como descargarse la última peli de Mel Gibson o el disco de las Spice Girls. Y tenía que ocurrir porque las gestoras de los derechos de autor andan en todos los países bastante quemadas viendo como obras de todo tipo, por la que los espectadores tendrían que pagar, circulan convertidas en incontrolables bits de ordenador a ordenador, de país en país, sin que nadie detenga la riada.
Y como los gobiernos deben velar porque se cumplan las leyes y los lobbies de los autores son poderosos, poco a poco iremos viendo como todos los países se lanzan a promulgar leyes para castigar a los infractores. No descarto la aparición en breve de un carnet de internauta, del que te resten seis puntos por descargar una película de estreno y tres si la película tiene más de dos años. Pronto veremos en España movimientos de este tipo, aunque resulta gracioso que un gobierno que no es capaz de ofrecer a los internautas una página en condiciones tan poco importante como la del Congreso de los Diputados, pretenda articular leyes para controlar el tráfico en las redes de comunicación nacionales.
Por otro lado, no se como andarán las leyes y los derechos de las personas en cunas de la democracia como son Francia y el Reino Unido, pero me da a mí que en España eso de que alguien fisgue sin autorización judicial en mis comunicaciones para ver lo que transmito y lo que no, debe andar cerca de ser inconstitucional (de momento, Bruselas se lavó las manos). Eso sin contar con la dificultad de demostrar que alguien quería descargarse voluntariamente Batman Forever, cuando el presunto delicuente asegure que lo que creía estar descargando era una recopilación de vídeos de carreras de caracoles.
De todas formas, lo que tengo que decirles a estos políticos intentando poner puertas al campo es: muchas gracias. Muchas gracias porque dentro de muy poco todos los programas de intercambio P2P permitirán encriptar completamente las comunicaciones, de forma que los policías de las comunicaciones sólo vean unos y ceros sin sentido. Al final, más que las propias leyes lo que tiene efecto son estos globos sonda que lanzan los gobiernos, que se aprovechan del efecto magnificador de unos medios de comunicación que no distinguen un proxy de un razzie. Porque, ¿alguien cree en serio que van a poder establecer un sistema que impida que intercambiemos la información que queramos por internet? Yo, desde luego, no me creo nada.
















