Navegando y navegando por este gran invento que es Internet (a pesar de que muchos digan que solo vale para pervertir a la juventud…) encontré este maravilloso blog dedicado a comentar avances y comentarios en neurociencia.
En su archivo de postings encontramos algunos tan interesantes como:
De la percepción y los limites de la realidad
Demonios, alienigenas y paralisis del sueño
Un dragon en el garaje (este no os lo podeís perder…)
Y muchos más, recomiendo echarle una tarde leyendo los postings y los comentarios. No tienen desperdicio las opiniones que se vuelcan (omitiendo claro esta la aparición de algun que otro troll…)

















Siguiendo tu indicación, he estado echando un vistazo a Las Pirámides del Cerebro y, aunque en absoluto lo encuentre “maravilloso”, me han gustado algunos enlaces a otras páginas. Reconozco que los textos “desmitificadores” me parecen tan mitificadores como lo que pretenden desmitificar. Me explico, evidentemente, estas páginas contribuyen a desmontar mitos. Sin embargo, es difícil que la actitud “militante anti” consiga sus objetivos, porque el “creyente” no va a acercarse a estas páginas si no es con una actitud “anti.anti” y el “escéptico” se acercará con la actitud “ya lo decía yo”, con lo que lo único que se consigue es cerrar reflexiones. Estoy escribiendo a toda velocidad y no puedo detenerme en mencionar páginas web que, a mi juicio, sí cumplen con la misión desmitificadora, sin adoptar lo que ya acostumbro a llamar “escepticisdmo militante”. Si se quiere hablar de neurociencias en serio, habrá que equiparse con un adecuado bagaje sociológico, psicológico, biológico, químico y físico y comenzar a enterarse de cómo funciona el “neuroasunto”. No me refiero a “conocimientos profundos”, pero sí serios y bien fundados, que permitan un cierto diálogo con la “alta divulgación”. En mi opinión, todo lo demás, no deja de ser “catequesis profana” y no hay que olvidar que la “catequesis” apunta a los sentimientos, pero sin reflexión racional… Por eso digo que me han gustado algunos enlaces… ¡Ah!, y de nada sirve que los autores del blog digan que son un grupo de neurocientíficos, porque pueden serlo o no, pero, desde luego, con esa mención sí que influyen en el lector, situándose en un plano “superior” y, en consecuencia, fomentando la credulidad… En fin, son, simplemente opiniones mías…
En primer lugar agradecer a Irra los elogiosos comentarios que le dedica a nuestra “criatura” así como la “publicidad”desinteresada (hemos recibido varias visitas desde tu bitácora). Estoy de acuerdo con Illaq en que es exagerado calificar de “maravilloso” al blog y en que el principal valor que puede tener es simplemente el de enlazar a textos relativamente especializados sobre neurociencias que puedan aportar alguna luz sobre los mitos relacionados con el cerebro. No somos expertos comunicadores sino científicos (que sólo recientemente han abandonado el estatus de precario) con apenas un año de experiencia en mantener actualizada una bitácora (más algún articulillo que nos publica El Escéptico) por lo que las críticas que a su vez recibimos nos interesan mucho. Aunque en Las Pirámides conviven varias actitudes en relación con la charlatanería pseudocientífica (es obvio que la mía es “la militancia anti”), los que integramos ese foro estamos de acuerdo en que lo máximo que podemos hacer es “aportar información”. Pero mucha de la información que permite aclarar falsas creencias sobre el cerebro no es en absoluto novedosa por lo que tendamos en ocasiones a la “catequesis”. El problema que plantea Illaq sobre el acercamiento del “creyente” con una actitud “anti-anti” me parece que es independiente del contenido de la bitácora escéptica. En realidad, la única solución a ese dilema es el abandono de toda actividad divulgadora porque el auténtico “creyente” es inmune a la información. Por eso nosotros intentamos dirigirnos al que duda y se pregunta qué de cierto hay en la existencia de poderes mentales. Consideramos además que nuestra formación en neurociencias, aunque limitada, no nos permite hablar con seguridad mas que de temas relacionados con el funcionamiento del cerebro: es cierto por tanto que intentamos colocarnos en un plano “superior” porque, al igual que hacemos nosotros mismos cuando buscamos información, nos interesa que quede claro que “sabemos de lo que hablamos”. Pero no somos pretenciosos y no buscamos hacer “alta divulgación”, sólo la que está a nuestro alcance: habrá a quien eso le sea útil y por eso seguimos bregando con la bitácora.
Hay cosas en las que no estoy de acuerdo (no entiendo) en cuanto a las críticas de Illaq, principalmente cuando dice que los textos “desmitificadores” son a su vez “mistificadores”. Una de nuestras autoexigencias es mantener un tono lo más científico posible, no en la apariencia (como hacen los auténticos mistificadores) sino en el contenido que pretendemos que sea “serio y bien fundado” sin llegar a ser “profundo”. Quizás podamos entablar una conversación sobre aquellos temas en los que te parece que no hemos hecho más que “catequesis profana”. En cualquier caso me interesa mucho que nos menciones páginas web escépticas que te parecen interesantes porque de esa manera podemos intentar hacerlo mejor (o abandonar).
Gracias,
Lupe
A mi personalmente me pareció maravilloso, me mantuvo enganchado toda una mañana leyendo todos los posts y discusiones.
Desde mi amistad con Illaq, desde hace (siglos), me permito apuntar lo siguiente: muchas veces estamos de acuerdo (casi siempre) sobre todo en ´temas que implican repercusiones científico técnicas, y otras veces, cómo no, no tanto (casi nunca), ésta es de las segundas. Creo que sabiendo que hay, y sufriendo, tanto desquiciamiento, no está nada mal tomar una postura clara (e incluso radical) con respecto a supercherías miles, desde la corrección y la educación obligada. De manera que para algunas personas -no para nosotros/as, ya algo veteranos/as en estas lides- queden lo más claras posibles determinadas cuestiones que le pueden influir desde su nacimiento. Desde este punto de vista, y desde otros puramente divulgadores, me permito decir que a mí si me gusta “Las pirámides del cerebro”.
Me alegro mucho de que mi “iintervención” haya dado lugar a este interesante intercambio y voy a intentar explicar mi postura. Desde hace muchos años, intento escapar como de una vara verde del adoctrinamiento y todo lo que me suena a tal me pone los pelos de punta. Eso me ha llevado a tratar de buscar información lo más amplia posible de cuantos aspectos de la realidad me encuentro. Considero que la duda es el elemento clave de cualquier preocupación científica y todo lo que no “genere duda” me recuerda esa “catequesis” a la que aludía. De hecho, si es posible entablar un diálogo con personas “de fe” es cuando manifiestan “dudas” (cosa, además, que me parece esencial en cualquier creencia que no sea fanática).. Me alegro y mucho de que los que hacen Las Pirámides del Cerebro sean neurocientíficos, no porque crea que una titulación o denominación sirva de justificación intelectual de lo que se afirme, sino porque considero que el científico tiene permanentemente abiertas sus entendederas a “lo que pueda aparecer que contradiga lo que pienso” y eso es una garantía de claridad de pensamiento, y puede dar paso a discusiones interesantes… Eso me “obliga” a pasearme de vez en cuando por Las Pirámides…. Ya decía que sólo había podido “echar un vistazo”,,,
Lo que no tengo más remedio que mantener, por honradez intelectual (que se deriva de una praxis de años), es mi negativa a lo que vengo llamando “escepticismo militante”, porque -insisto- es conceptualmente contradictorio, sobre todo teniendo en cuenta que, en este momento, el término “escepticismo” se está utilizando como sinónimo de “escuela de pensamiento escéptico” y me parece que la postura escéptica es, por definición, personal, que puede llegar a acuerdos o desacuerdos interpersonales sin que ello obste para que quienes intervengan sean individualmente escépticos.
Por último, en contra de lo que manifiesta 2pedro, aunque esto también dependa de una praxis y de los resultadoa a 20 años vista de la misma, cuando de posturas intelectuales se trata, el único medio de atraer hacia ellas es la “ausencia de radicalismo” y la “invitación permanente a reflexionar”: exposición de hechos, pruebas (si las hubiere), diálogo y… ustedes verán. Las posturas radicales de comunicación intelectual siempre me recuerdan la “catequesis”. Pero, vamos, como en todo, éstas no dejan de ser unas opiniones muy particulares. Saludos y gracias por vuestros comentarios.
Interesante diálogo entre Illaq y 2Pedro que es muy similar al que mantenemos desde hace años (¿cuántos ya?) entre los miembros de este colectivo que llamamos AGRA.
Como ha mencionado Lupe, dentro de AGRA conviven varias actitudes en relación con las pseudociencias. Se trata de actitudes vitales, y la de Lupe es claramente militante (en este y en otros aspectos). Yo tengo una opinión bastante parecida a la de Illaq: reflexionar, dialogar, argumentar, pero nunca hacer proselitismo; no tengo que convencer a nadie de la bondad de mis argumentos, sólo exponerlos. De esta forma, el que “crea” en las pseudociencias sólo por ignorancia podría encontrar respuesta a algunas de las dudas que tiene. Mis comentarios (pocos) no se dirigen a los convencidos o los militantes pseudo.
En todo caso, de lo que sí estoy convencido es de que esa pluralidad de actitudes dentro de AGRA es positiva y permite un diálogo más abierto. Sin la militancia escéptica de Lupe, la curiosidad insaciablemente escéptica de Tito o mi escepticismo pesimista y mediopensionista (por buscarle algunos adjetivos más o menos ingeniosos a nuestras actitudes), AGRA no sería lo que es.
Illaq, 2Pedro, Irra: gracias por vuestros comentarios y, simplemente, leed las anotaciones de Pirámides y juzgad vosotros mismos.
Solo un apunte… Hoy me he saltado a la torera mi “cuota de trabajo” y me he dedicado a examinar con tranquilidad Las Pirámides y no tengo inconveniente alguno en recoger velas… No responde a lo que me pareció a primera vista… Así, que sí, que creo que Irra tenía razón (bueno, lo de “maravilloso”… dependerá de la capacidad de “maravillamiento” de cada cual… este de aquí la debe de tener un poquillo atrofiada…). De todos modos, me alegro de la “cola” que ha tenido el post.