Google nos recuerda que hoy hace 113 años que nació Joan Miró en Barcelona. Se trata de uno de los máximos representantes del surrealismo, corriente que desarrolló a través de la cerámica, la pintura y la escultura. Personalmente, me gustan sus esculturas antes que sus pinturas. Entre las primeras se encuentra El Sol, la Luna y una Estrella, situada en Washington Street en Chicago.


















A mí también me gustan más las esculturas que las pinturas de Miró. Quizá sea por el volumen de la escultura. De todos modos, y a reserva de lo que puedan decir los expertos, aunque se le reconozca como surrealista, sobre todo por la “inspiración” de sus obras, más o menos imaginativa y “onírica”, a mí me sigue recordando mucho el cubismo, por su forma de “descomponer” las figuras, e incluso el fauvismo, por su tratamiento del color: colores planos (en mi opinión, eso es lo que produce la “falta de volumen”) y puros. En todo caso, parece fuera de discusión que se trata de un artista de primera y que hay que agradecer el “detalle” de Google.