Hace poco hablaban en Oink! de la Ley de Godwin. Se trata de un enunciado atribuido a Mike Godwin, que en 1990 afirmó lo siguiente:
“A medida que una discusión en Internet se alarga, la probabilidad de que aparezca una comparación en la que se mencione a Hitler o a los nazis tiende a uno.”
Eran tiempos de Usenet en las que las conversaciones podían alargarse de tal modo que era fácil olvidar los argumentos iniciales y se pasaba directamente a los insultos. Y entre esos insultos no tardaban en aparecer comparaciones del tipo “eres un nazi” o “eso es propio de Hitler”. La leyenda dice que cuando alguien usaba una comparación con Hitler o con los nazis, el hilo se cerraba y se dictaminaba que el responsable del comentario había perdido la discusión.
Como dice Pedro Jorge, lo bonito de la Ley de Godwin es que asegura que cualquier conversación, aunque comience como un inocente intercambio de argumentos, se convertirá tarde o temprano en un combate al “y tú más”. Los seres humanos somos así de predecibles.












