venganza musical

Es un hecho. Las grandes compañías sólo quieren nuestro dinero. Según la publicidad, ellos tienen lo que necesitamos y saben como hacernos felices. Y ese encantamiento dura hasta el momento en que aflojas la pasta. A partir de ahí, el cliente es sólo un número, una molestia a la que despachar cuanto antes con un mínimo de profesionalidad y el cuento de hadas se convierte muchas veces en película de terror.

Algo así le ocurrió a Dave Carroll, un músico que sufrió la rotura de su guitarra en un vuelo de United Airlines. Al parecer, avisó al personal de la compañía de que la guitarra era frágil, pero no sirvió de nada. En fin, ya sabemos como suelen tratar los equipajes las compañías de handling y también lo bien que funciona la atención posventa al cliente, de la que Dave tampoco obtuvo mucha ayuda.

Hasta aquí, este es uno de miles de casos de equipajes maltratados que se producen cada día en todo el mundo. La diferencia es que Dave, convencido de que por los cauces normales no iba a conseguir nada, apeló al sagrado derecho al pataleo haciendo lo que mejor sabe: cantando.

Está en inglés, pero se entiende bastante bien:

Visto en Menéame.



1 Comentario en 'venganza musical'

  1.  
    julio 10, 2009 | 11:45
     

    No tiene desperdicio. ¡Muy bueno!

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