A través de Docencia.es, llego a La in-digestión del conocimiento, en Aulablog21. El post en cuestión es, prácticamente, una larga transcripción de un artículo de Javier Martínez Aldanondo, especialista en esa cosa que se ha dado en llamar, de forma un tanto apresurada e irreflexiva, e-learning: sería algo así como “aprendizaje electrónico”, cuando, en realidad, se trataría, más bien de teaching through e… Me temo que el “aprendizaje”, en caso de producirse, no sería precisamente “electrónico”… Pero, bueno, dejemos esto para otro rato…
A lo que vamos… Merece la pena leer el post. La verdad es que, en mi opinión, estamos confundiendo con excesiva frecuencia “información”, “cantidad de información” y “saber” o “conocimiento”. Yo creo que esto se deriva de una conjunción de malentendidos: por una parte, a los docentes (de cualquier nivel) se les pide que “cubran” los contenidos curriculares, expresión que, en la práctica, no es otra cosa que “el programa”, con el fin de que, al final, “certifiquen” que el aprendiz “tiene unos conocimientos”, previo vómito de lo deglutido, para su examen: no se trata más que de tráfico de informaciones…
Está también la confusión entre “cerebro” y “ordenador”… Aquí, los psicólogos también echaron su cuarto a espadas: alucinados con el ordenador, se olvidaron en muchos casos de las metáforas y las convirtieron en “ecuaciones”… Se olvida que el “cerebro” es solo una parte del “bicho” completo y, cuando se habla de “procesamiento de información” se olvida con frecuencia que el sujeto no sólo “procesa”, sino que “crea” información, explicándola, sintiéndola e integrándola en sí mismo…

Unos ejemplos… Hoy día estas “cosas” son de dominio público. La “ecuación de Einstein” no se le despista a nadie. El diagrama de la derecha es algo más complicado… los “gravitones” son más “de entendidos”, aunque, lo de la curvatura del espaciotiempo “suene” algo más.
Ni que decir tiene que [casi] todo el mundo está convencido de lo que significa la “evolución” (para aclamarla o para denostarla) y cualquiera que se precie de “enterado” será capaz de hablar de la filogénesis, la genética y hasta de la selección natural.
Cuando nos ponemos “serios” y hablamos de estas cosas, cualquiera diría que somos científicos avezados que “poseemos los secretos del universo”. Es más, “utilizamos” esas informaciones para sentar posturas filosóficas acerca de toda la realidad. Incluso, somos capaces de incluir posts de este estilo en la categoría de “Ciencia”…
Y yo me pregunto: si a cualquiera que con tanta ligereza menciona [información] la “ecuación de Einstein” se le pidiera una somera explicación [conocimiento o saber] de la misma, ¿qué diría? Si nos viésemos en el aprieto de “explicar” la curvatura del espaciotiempo, ¿qué haríamos?, o, en el caso de tener que aclarar a alguien a qué nos referimos al hablar de la “evolución”, ¿cómo nos las arreglaríamos?









