Estaba yo trabajando y me he parado un momento para descansar. He abierto Cosmic Variance y me encuentro con un post titulado The Purpose Driven Humvee.
Resulta que Mark Trodden, que así se llama el posteador, llama la atención sobre un videojuego que saldrá a la venta en octubre, de cara a la Navidad, claro, e inicia su articulito diciendo: “Escribo esto con una mano, mientras, con la otra, recojo las piezas restantes de mi cabeza recién explotada. ‘¿Por qué habrá explotado la cabeza de Mark?’, os oigo decir. Porque he visto esto!”

¿De qué se trata? Bueno, pues el protagonista del juego (o sea, tú, el jugador) es un soldado de infantería de un grupo paramilitar cuya misión es convertir Estados Unidos en una teocracia cristiana, de manera que su visión del reinado de Cristo rija todos los aspectos de la vida. Cuenta el muchacho con un sofisticado armamento de última generación y está preparado para enfrentarse a los infieles en las calles de Nueva York. (¡Temblad, temblad, malditos!)…
La misión es religiosa y militar a la vez, y consiste en convertir o matar (magnífica disyuntiva) a católicos, judíos, musulmanes, budistas, gays y a cualquiera que defienda la separación de iglesia y estado, sobre todo a los cristianos normalitos. Hay, pues, que “llevar a cabo una acción bélica física y espiritual”: al que se resista, se lo liquida.
Hasta aquí, la idea del asunto les recordará a algunos a ciertos militantes que se dicen “de Cristo” (aunque, hasta ahora, no parece que se hayan liado a cristazos con nadie) y a los más “historiados”, a los templarios o algo así, aunque tanto unos como otros no quedarían muy bien parados en el juego de marras, por católicos…
Pero la cosa tiene más miga… La idea “apostólica” del asunto está en el público al que parece ir dirigido: “Nunca te has sentido tan poderoso ni tan orientado a un fin: tienes 13 años. Juegas a un juego de estrategia en tiempo real cuyos creadores está vinculados al imperio de la megaiglesia del pastor Rick Warren, autor de The Purpose Driven Life.
¿”Matanza Cofrade”?… A la altura del betún…
Pues, nada, habrá que esperar a la “campaña de Navidad”…












