True Blood es una magnífica serie sobre vampiros ambientaba en un pequeño pueblo del estado de Louisiana, basada en las novelas de Charlaine Harris. Protagonizada por Ann Paquin, arranca en un momento en el que una empresa japonesa ha inventado una bebida con las mismas propiedades que la sangre humana, lo que permite que los vampiros no tengan que matar para alimentarse y puedan “salir del ataúd” e integrarse en la sociedad.
La serie destaca por su cuidadísimo apartado estético, que logra crear un ambiente muy novedoso en las historias de vampiros, que suelen ser mucho más góticas o underground. Un ejemplo de ello es el póster promocional de la segunda temporada de la serie (visto en Zona Fandom), una maravilla por su sencillez y por el impacto que provoca:

Otra muestra es la espectacular secuencia de los créditos, que con la de Dexter es probablemente una de las mejores de los últimos años:




