Tómese un avión motovelero, o sea, uno muy muy ligero, como el Dimona, de Diamond Aircraft Industries, construido en Austria:
Quítesele su pequeño motor de explosión y sustitúyase por un motorcito eléctrico. Encasquétesele una célula de combustible de membrana de intercambio de protones, que es algo así:
Simplificando mucho, la célula transforma [...]