enciende el sol, por favor

Vivimos en un mundo ávido de luz y, sin duda, la energía eléctrica ha ampliado considerablemente nuestras posibilidades… la prueba está en que la mayor parte del consumo de ésta en los edificios comerciales y de oficinas corresponde a la iluminación artificial. Según parece, el 40% de la energía eléctrica consumida por un hotel medio también se destina a iluminación. Por otra parte, el llamado “horario de verano” pretende optimizar el uso de la luz solar, desplazando los picos de consumo eléctrico para iluminación (desde las 19 hasta las 22 horas) y, al mismo tiempo, reduciendo ese consumo y, por lo tanto, reduciendo el coste total de la energía eléctrica dedicada a la producción de luz.

La luz solar no sólo puede utilizarse para la iluminación de forma directa, sino también mediante su transformación en energía eléctrica. Eso es lo que hacen las células fotoeléctricas o fotorresistencias. Posteriormente, tras su transporte, esa energía eléctrica puede volver a transformarse en luz. Sin embargo, su eficiencia no es precisamente grande. De ahí que los científicos y los tecnólogos se hayan planteado esta cuestión: ¿Hay otras posibilidades de reducción del consumo eléctrico, incremento de la eficiencia y disminución de los costes correspondientes, manteniendo unos niveles aceptables de iluminación?

En el estado norteamericano de Tennessee, aquí googleearthizado:



 

además de elaborarse un whiskey nada despreciable, se encuentra la ciudad de Oak Ridge, y en esa población está el que, derrochando imaginación a la hora de ponerle nombre, se conoce como Oak Ridge National Laboratory. El laboratorio en cuestión nació sobre los antiguos Clinton Laboratories en 1943 para participar en el ahora conocidísimo pero entonces secretísimo “Proyecto Manhattan”, ocupando la friolera de 243 km2. El caso es que el Departamento de Energía estadounidense y su contratista UT-Batelle se dedican a otros juegos energéticos.

Entre esos “juegos” está la que llaman iluminación solar híbrida, dentro de su Programa de Energías Solares. Se sabe que, en un día soleado, la cantidad de luz solar incidente y visible en la superficie de la Tierra supera los 1000 W por metro cuadrado . Una bombilla de 100 W utiliza 100 W de energía eléctrica, pero sólo nos da unos 17 W de luz, disipándose el resto en calor. Lógicamente, en días nublados, la luz solar incidente se reduce considerablemente. Pues bien, la “iluminación solar híbrida” puede reducir considerablemente la factura energética correspondiente a la iluminación, sin pérdida de luz, aprovechando la luz solar incidente (sin transformarla en electricidad) y la energía eléctrica combinadas. En un artículo del año 2000, el Sr. Jeff Mush comparaba la eficiencia de la producción de luz mediante su transformación por medio de fotorresistencias y la que podía lograrse a través de su “canalización”:


Michael Cates señala que, para poner en marcha la “iluminación solar híbrida” hay que combinar cuatro tecnologías: la de recogida de la luz natural, la de generación de luz artificial, la del transporte de la luz y la de su control. Es decir, necesitamos unos colectores de luz solar. Éste, que cuenta con un espejo colector y un concentrador y cuyo montaje permite el seguimiento del curso aparente del sol, es el tipo preferido por los técnicos del ORNL:

Iluminaci__n_solar_h__brida_5_copy.jpg 

Aunque no se parezcan a éste, hay ya también dispositivos colectores comerciales:
Colectores_de_luz_solar.jpg

Ya hemos señalado que es imprescindible asegurar la continuidad de la luz, por lo que no hay que olvidar la generación de luz procedente de la electricidad, y es bien sabido que, a diferencia de las lámparas incandescentes y las halógenas, las fluorescentes producen luz blanca y son más eficientes. Su funcionamiento se basa en la producción de una descarga de alto voltaje entre dos electrodos a través de una nube de gas, que emite una luz ultravioleta que estimula la fluorescencia de una capa de polvo depositada en la pared interior del tubo.

El transporte y la distribución de la luz se logra mediante tubos de fibra óptica:

p75.jpg 


Por último, hacen falta dispositivos de control que permitan conmutar ambos tipos de luz. En la actualidad, hay sensores baratos y eficientes que permiten realizar esta función. He aquí un montaje de tubos que incluye cuatro tubos, de los cuales dos reciben la fibra óptica que aporta la luz solar:


Igual que en el caso de los colectores, ya hay en el mercado dispositivos de iluminación con estas características. He aquí un conjunto de lámparas ZENO, diseñadas por los arquitectos italianos Diego Rossi y Raffaele Tedesco:

zeno_1.jpg 

Aunque quizá todavía no en casa, podemos irnos acostumbrando a decir aquello de… “enciende el sol, por favor”.

Las imágenes proceden, en su mayor parte del Oak Ridge National Laboratory. La última está tomada del blog Inhabitat.

perpetrado por Illaq @ 20/03/06 21:49
Esto es: Ciencia y Tecnología

3 Comentarios en 'enciende el sol, por favor'

  1.  
    Orael Hernandez Martinez
    mayo 4, 2006 | 20:56
     

    Pienso que es muy interesante y desearia saber mas al respecto quizas para implementar en mi pais natal Mexico

  2.  
    Orael Hernandez Martinez
    mayo 4, 2006 | 20:58
     

    Creo que puede revolucionar la manera del diseño de las construcciones actuales , ademas ahorraria energia de una manera significativa.

  3.  
    Illaq
    mayo 11, 2006 | 22:07
     

    Hola, Orael. En los enlaces del post puedes encontrar más información. En concreto, en esta dirección : http://inhabitat.com/blog/2006/03/12/zeno-sunlight-lamp/#more-218, puedes ver otras ilustraciones de dispositivos comercializados y direcciones de contacto. Un saludo.

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