A unos 276 millones de kilómetros (1,85 UA, más o menos) descansa la sonda Phoenix, después de casi diez meses de viaje. O más bien no descansa, porque se encuentra cerca del ártico de Marte, donde uno de sus objetivos es analizar la superficie en busca de hielo y otras evidencias que permitan hacer un estudio sobre la historia del agua en Marte. Otros de sus objetivos son estudiar el clima marciano y determinar la viabilidad del emplazamiento para contener algún tipo de vida o encontrarla, si es que la hay.
Esta es una de las primeras fotos que la sonda ha enviado desde la superficie de Marte. Ahí es nada…

















